Belgrano cayó en tierra hostil
El Pirata volvió a perder en el Gigante de Arroyito, como casi siempre en el historial, ante Rosario Central. Fue 2-1 para el Canalla y un cartucho despilfarrado por la “B”, que no se puede arrimar a los de arriba.
Al final, no hubo caso. Como casi siempre que le tocó visitar a Rosario Central, Belgrano se volvió sin nada. Ni siquiera el momento convulsionado que vive el Canalla, en una categoría en la que se siente decididamente incómodo, sirvió para que la "B" diera un volantazo para dejar atrás esa historia que sólo le asigna un triunfo en el Gigante de Arroyito, y ya hace casi 10 años.Fue 2-1 la victoria de Central y estuvo bien, pese a la "ilusión óptica" que terminó dejando el final del partido, con Belgrano pugnando por un empate que no merecía.
El escenario del encuentro de ayer se presenta como una tierra hostil para la “B”, que de las 17 oportunidades que le tocó visitarlo, en 11 mordió el polvo de la derrota, en cinco rescató empates y en apenas una consiguió el triunfo.
Sigue quedando lejísimo el recuerdo de aquel 3-1, cuando un equipo pirata que dirigía Carlos Ramacciotti se impuso con goles de Gastón Liendo (2) y Luis Fabián Artime, en 2001, cuando pugnaba por zafar del descenso.
Pero, más allá de las dificultades que históricamente tuvo Belgrano ante Central, el momento actual es el que invita al análisis pormenorizado.
Para un equipo que ya dilapidó la primera rueda, tal como lo hiciera la temporada pasada, perder ante cualquier rival será, cada vez más, un golpe a la ilusión de los hinchas de volver a ver a la “B” en Primera.
Todos en Alberdi saben que, pese al comienzo auspicioso del año y los cuatro goles ante San Martín de Tucumán, la prueba de fuego era ayer. Belgrano arrancó el año con técnico nuevo y tres partidos de local, en los que sumó siete puntos. Sin embargo, era una incógnita saber cómo respondería el equipo de visitante y ante un rival obligado a ganar.
A resultado puesto, se sabe que Belgrano reprobó el examen y que, al margen de la derrota, no mostró el carácter que se le reclama al equipo para ser protagonista en la segunda categoría del fútbol argentino. Quizá ése sea el saldo más negativo y lacerante de la excursión del barco Pirata por el Paraná.
Si de números se trata, los puestos de vanguardia quedaron lejos (a 13 puntos de la cima y a siete de los que entrarían a una promoción, que todavía no jugaron en esta fecha) y hasta su rival de ayer volvió a superarlo en las posiciones. Pero, con 16 partidos por delante, Belgrano sabe que no se le perdonaría bajarse de la contienda con tanta anticipación. Por eso, la presencia del líder Atlético de Rafaela, el próximo sábado en el Gigante de Alberdi, debe ser tomada como una oportunidad más –tal vez una de las últimas– de arrimarse.
¿La derrota en Rosario fue un baño de realidad? ¿Cuál es el verdadero Belgrano? ¿El que goleó con autoridad a San Martín de Tucumán o el que ofreció una débil resistencia ante un golpeado Central? Averiguarlo sólo tendrá sentido si a la respuesta la da el equipo, y pronto.