Barras: el control para los incontrolables
La violencia en el fútbol volvió a decir presente. Un repaso por lo que dejó otro fin de semana nefasto.
Un barra acusado de disparar contra el militante Mariano Ferreyra acusa a otro barra de haberlo hecho, un dirigente de Independiente admite que otorga a barras el control de ingreso al estadio y quien tiene que controlar a las barras, el Coprosede, "no dijo nada".Salvo el secretario general de Independiente, Cristian Matera, quien admite que su club les dio funciones a los barras, el resto hace silencio y al parecer deja hacer.
El dominio de la barra de Independiente sigue mostrando su poder en el club, como en la reciente Asamblea en la que el oficialismo aprobó el balance. Los pesados tribuneros se encargaron de ponerse a las puertas del acceso a ese cónclave.
Pero no solo es Independiente. Los barras dominan y los dirigentes dan el paso al costado.
Cuatro hechos puntuales ocurridos en el último mes marcan a las claras el dominio de estos grupos: El 29 de setiembre el plantel de Gimnasia llegaba a Abasto. Los dirigentes se retiraban y barras insultaron a los jugadores. Gastón Sessa casi se toma a golpes de puño con un grupo.
El 2 de octubre, el plantel de Huracán -hoy eufórico por la victoria en el clásico- llegaba al estadio Tomás A.Ducó luego de perder 3-0 ante Racing. No había dirigentes pero sí barras que pidieron "explicaciones". Miguel Brindisi, una gloria del club y hoy figura del lunes por la victoria, tuvo que dar explicaciones.
El 14 de octubre dos socios (?) criticaron a Claudio Bieler desde detrás de un alambrado el día después de perder el clásico ante Independiente. Bieler se les fue encima. Junto a esos dos socios había un directivo. No intervino durante los acicateos al futbolista y lo hizo recién cuando se caldeaba la situación.
Por esas horas, Braian Lluy tuvo que soportar que le rayaran el auto. Tras la victoria a Argentinos los jugadores se fueron sin saludar. Un vendaval de insultos despidió al plantel pese a la fresca victoria. Miguel Russo, el técnico, pidió perdón, el capitán Claudio Yacob salió a dar una conferencia de prensa a pedir disculpas.
Las barras exigen explicaciones, como Sandokán ante unos cinco jugadores de San Lorenzo.
"No nos apretaron", sostuvo Pablo Migliore, quien justifica darles explicaciones aunque prefiere hablar de socios y no de barras. Le sigue su compañero Leandro Romagnoli. En San Lorenzo aseguran que había dirigentes en Ciudad Deportiva al momento de esa tertulia?
Todas estos aprietes, pedidos de explicación, poner el eufemismo que plazca, se dieron en menos de un mes en cuatro clubes. Al menos aquellos que surgieron a la luz.Los barras siguen ganando terreno. Se los ve en las patotas sindicales, pero hacen base en los clubes de fútbol.

