Balón de Oro para Loretta Lynch
Loretta Lynch, la fiscal general de Estados Unidos, quizá nunca pateó una pelota de fútbol. Quizá no sabe quién es Diego Maradona o Lionel Messi. Pero más de uno propuso que el Balón de Oro que entregará la Fifa el 11 de enero se lo gane esa funcionaria estadounidense que destapó la corrupción en el fútbol mundial. Un hecho sin precedentes. Algo que muchos sospechaban, pero no tenían pruebas. Hasta que apareció ella. Fue en mayo de este año, justo un mes después de convertirse en la primera secretaria de Justicia negra de los Estados Unidos. Ella destapó una olla que aún no terminó de mostrar todos sus condimentos."Ellos corrompieron el fútbol. Las investigaciones revelaron que lo que debería ser una expresión del deporte fue usado como un vehículo para una red mayor para llenar los bolsillos de ejecutivos con sobornos que totalizan 110 millones de dólares", expresó Lynch al anunciar en mayo la imputación por corrupción a nueve directivos de la Fifa y a cinco ejecutivos de marketing deportivo (entre ellos los argentinos Alejandro Burzaco, Hugo y Mariano Jinkis).
Las denuncias siguieron el 3 de este mes. Sí, el mismo día del escándalo en las elecciones en la AFA. La fiscal estadounidense difundió la lista de 16 directivos más involucrados en la investigación de corrupción de la Fifa. Entre ellos, dos argentinos: José Luis Meiszner y Eduardo Deluca.
Pero, además, ese día casi pasó inadvertido, pero sin mencionarlo se lo acusó a Julio Humberto Grondona como Co-Conspirador #1. En una de las 240 páginas del informe publicado por el FBI, así se lo describió: “Fue un dirigente de alto rango en la AFA, la Fifa y la Conmebol. Fue presidente de la AFA desde 1979 hasta su muerte en 2014”. Luego agrega en otra página:
“Como pasó con el acusado Jack Warner, los acusados Nicolás Leoz y Ricardo Teixeira, junto con el Co-Conspirador #1, utilizaron su poder e influencia para enriquecerse ilegalmente”. Más claro, échele agua.
Así de involucrado está Don Julio. Algunos dijeron: "Si estaba vivo, estaría preso". Otros afirmaron: "Si estaba vivo, todo esto no pasaba". Cualquiera de las afirmaciones es imposible de comprobar sin la presencia de Grondona.
Lo que generó la fiscal Lynch fue un terremoto en el fútbol mundial del que aún no se pueden llegar a determinar las consecuencias. Por lo pronto, Joseph Blatter (presidente de la Fifa), Michel Platini (titular de la Uefa) y Juan Manuel Napout (el número “1” de la Conmebol), entre otros capos de los principales organismos del fútbol mundial, ya están manchados. Ya no podrán seguir con sus vínculos con la pelota.
Hace justo un año, Claudio "Chiqui" Tapia (yerno de Hugo Moyano y hoy mano derecha de Luis Segura) fue uno de los impulsores del "Ascenso Unido" (unir a todos los clubes del ascenso metropolitano) y proponía a Meiszner como candidato a presidir la AFA. Hace unos días, Meiszner se entregó, pidió prisión domiciliaria por problemas de salud y así evitó la extradición a Estados Unidos para ser juzgado allá por la corrupción en la Fifa.