Antonio Ruiz pide más compromiso
El presidente de Racing afirma que el club está ordenado, pero dice que “falta ese orgullo de ser racinguista” para colaborar.
Antonio Ruiz no tiene tiempo para distraerse. En los últimos días ha prestado atención a las consecuencias de los incidentes tras el encuentro ante Talleres. El presidente de Racing de Nueva Italia ha incluido ese tema en su agenda, además de otros igualmente importantes que lo han acompañado desde el comienzo de su gestión: las campañas deportivas y la construcción del predio deportivo René Gorreta.–¿Cómo está el club?–Está bien, ordenado, con los vaivenes lógicos de una institución que depende muchísimo del laburo de los dirigentes en la búsqueda de recursos por esponsorización y de su intento para encontrar compañía en la gente. Mantenemos las cuentas saldadas, no generamos juicios y sólo tenemos deudas corrientes. Nosotros llevamos cinco años de gestión y cerramos bien todos los ejercicios. Es más, en cinco años hemos invertido un millón y medio de pesos en el predio que estamos construyendo.–¿El predio es el principal proyecto?–Sí, y por eso el estadio Miguel Sancho ha quedado un poco descuidado. El predio cuenta con cuatro canchas reglamentarias. Una tiene un muro de cemento perimetral más el alambrado, lo que la habilitaría para ser escenario de partidos de divisiones inferiores. Tiene vestuarios, enfermería, baños, un quincho y una vivienda para el casero.–¿Cuándo se va a inaugurar?–La idea es inaugurarlas cuando las canchas estén bien verdes. Las últimas lluvias han ayudado. Dos canchas tienen riego por aspersión y a las otras dos se les aplicará riego manual. Calculamos que entre 30 y 45 días abriremos el predio. Será a finales de noviembre o principio de diciembre. En realidad nosotros nos comprometimos a inaugurarlo antes que finalice el mandato el gobernador Juan Schiaretti. Él nos ayudó con un subsidio de 120 mil pesos, íntegramente volcados en los detalles para su finalización, que han sido los más costosos.–¿Es difícil presidir a Racing?–El club necesita un poco más de compromiso de la gente. Pero primero yo hago una autocrítica. Antes tenía una actitud similar a la que hoy tienen los socios. Falta ese orgullo de ser racinguista, de colaborar con el club al margen de quién sea el administrador de turno. Mi principal desafío es encontrar dirigentes, promover un recambio dirigencial en el club.–Y al equipo, ¿cómo lo ve?–Le tengo mucha fe. No hemos estado finos en la definición o cuando damos el pase gol. Pero tenemos un muy buen grupo. Sobra actitud. Sólo falta serenidad para meterla dentro del arco.

