Temas del día:

Almirón, Guede y Godoy Cruz, del descarte al final feliz

16 de mayo de 2016 a las 09:29 p. m.
Almirón, Guede y Godoy Cruz, del descarte al final feliz

Aún se lamenta Hugo Moyano, presidente de Independiente, de lo sucedido en su club hace poco menos de un año, cuando el entrenador Jorge Almirón se alejó de la dirección técnica del primer equipo presionado por los malos resultados y la falta de apoyo de los dirigentes rojos.

Hace unas semanas, quizá agobiado por otra discreta campaña de su equipo y por la excelente que Almirón realiza en Lanús, Moyano admitió su arrepentimiento por la partida del DT, quien a fines de 2015 llegó al Granate y espera en la final del Torneo de Transición, a la cual se clasificó por anticipado al ganar con holgura la Zona 2.

El fútbol argentino está jaqueado por desmanejos e incoherencias como los que repitió Independiente. Hace poco más de un mes, cuando San Lorenzo deambulaba lejos de la punta de la Zona 1 del torneo local y casi en simultáneo era eliminado de la Copa Libertadores de América, su entrenador Pablo Guede estaba más que en la cuerda floja. Pero sobrevivió, la directiva lo bancó y el Ciclón suma ahora siete triunfos consecutivos que lo ponen en una posición expectante para clasificarse finalista.

El adversario directo del Santo es Godoy Cruz, que por diferencia de goles es líder de la Zona 1. En septiembre de 2015, el Tomba atravesaba una peligrosa (para su futuro mediato en la Primera División) crisis futbolística y despedía a Gabriel Heinze. El entrenador se fue, pero casi todos los futbolistas, que en ese momento eran cuestionados y denigrados, permanecieron en el club y hoy son parte del plantel revelación del actual certamen.

Almirón, Guede y el plantel de Godoy Cruz son claros ejemplos de por qué en el fútbol es desaconsejable ser terminante. Los DT de Lanús y San Lorenzo y los jugadores tombinos tuvieron segundas oportunidades, las aprovecharon al máximo y dieron una lección. Tres historias de personas que se recuperaron del descarte y viven un momento soñado.

Y que sirven para que el fútbol cordobés también tome nota.