Algún día iba a pasar, Instituto
Se cortó la racha. Hacía 11 partidos que no perdía la Gloria y cayó ante Villa Dálmine, un rival directo en la lucha por entrar al reducido.
La semana de Instituto empezó mal y terminó del mismo modo. La huelga de los empleados del club por la falta de pago de los sueldos de junio y el aguinaldo volvió a introducir un factor de alto riesgo en la vida institucional y deportiva de la Gloria. Y el equipo de fútbol ni siquiera pudo aportar el domingo un triunfo que alivie un cuadro complicado por donde se lo mire.
Tampoco hay que dramatizar demasiado el 0-1 ante Villa Dálmine. Desde luego que dolió haber perdido. Mucho más ante un conjunto como "el Viola" que figura cuarto en la tabla con 42 puntos y que hoy por hoy está ingresando al cuadrangular que determinará, a fin de año, el segundo ascenso a Primera. Una pretensión que Instituto también tiene y que se hubiera visto reforzada si no hubiera terminado en derrota, la incursión de ayer por la pequeña cancha de Campana.
Pero la Gloria no perdía desde aquel 0-1 con Patronato de la 15° fecha en Alta Córdoba. Pasaron desde entonces 11 partidos con 6 triunfos y 5 empates que renovaron las esperanzas y transformaron un equipo casi desahuciado de antemano en otro que todavía cree posible y cercana la meta de ascender a fin de campeonato. En forma directa o por medio del reducido en ese cuadrangular.
“Hay que tener en cuenta donde estábamos y mirar dónde estamos ahora. No tengo nada que reprocharles a estos jugadores”, dijo el técnico Héctor Rivoira luego de un partido que acaso no debió haberse perdido. Porque Dálmine no fue mucho más que Instituto y eso que Instituto estuvo lejos de haber jugado bien. “Faltó tenencia del pelota y más punch arriba”, dictaminó “el Chulo” y resulta difícil no estar de acuerdo con ese discurso.
El 0-0 venía recortándose con nitidez en el horizonte del juego cuando a los 32 minutos del segundo tiempo y a la salida de un córner, Franco Miranda dejó corto un rechazo de cabeza y Gabriel Sanabria, con un tiro bombeado que no quedó claro si quiso ser un centro y acabó siendo un remate al arco, marcó el 1-0 que la gente serena de Campana celebró un rato largo en las tribunas.
Quedó dicho que el triunfo le hubiera venido bárbaro a Instituto. Para reforzar la tendencia alcista del equipo y porque el miércoles en San Juan, espera otra parada grande: San Lorenzo por la Copa Argentina, un torneo que nadie quiere descuidar en Alta Córdoba. "Iremos con lo mejor que tenemos", adelantó Rivoira como para despejar cualquier duda respecto de las prioridades del equipo a esta altura del almanaque.