Algo cambió en la AFA y eso está muy bueno
Armando Pérez pone en jaque al poder concentrado. Y la respuesta es, en parte del periodismo más cercano al poder. ¿Qué pasará?
Más temprano que tarde, Armando Pérez anunciará al nuevo entrenador de la selección argentina de fútbol y será una cuestión de Estado. Todos opinarán. Algunos estarán de acuerdo y otros, en contra. Eso siempre pasa cuando alguien toma decisiones. Y se acentúan más cuando se trata de fútbol, un rubro en el cual todos en Argentina creen tener la razón siempre.
Lo que se sabe es que la decisión de Pérez no será nada fácil. Por un lado, está lo que quería (Bielsa), pasó de lo ideal (Simeone, Sampaoli o Berizzo) a lo que hay dando vueltas (Bauza, Russo, Díaz o Bianchi, entre otros).Los DT top, los ideales, le dijeron a Armando que no era el momento para dirigir a la selección. Ellos prefieren seguir con los compromisos asumidos con sus clubes antes que agarrar un equipo que tiene como meta clasificar a Rusia 2018, quizá sin Lionel Messi.
Ellos, los ideales, ganan más dinero y quizá, según ellos, más prestigio dirigiendo a instituciones más organizadas en Europa que viniendo a renegar a Argentina con una AFA aún incierta y con una selección aún por armar tras otra gran decepción, como fue perder la final de la Copa América Centenario, en la cual además de Messi varios jugadores amagaron con renunciar.
En ese embrollo anda Armando. Escuchando a todos. Y hay cada uno que habla… ¿Ahora hablan?
Periodistas que lo tildan a Pérez de dictador o de autoritario. Periodistas que repiten lo que les dicen por lo bajo directivos de clubes importantes que no se sienten parte del cambio que exigió la Fifa. La misma que le dio el poder a Pérez. Esos periodistas o directivos no dijeron nada, pero nada de nada, cuando Julio Humberto Grondona hacía lo que quería con la AFA, con sus dineros o la elección del entrenador de la selección. Pero ahora sí se animan. Salieron del closet para criticar.
Oportunistas de turno y grandes lobbistas. Sólo hay que escucharlos, leerlos o mirarlos por TV para ver sin demasiado disimulo al entrenador que quieren colocar en el puesto que dejó Gerardo Martino.
Otra cuestión que hizo mucho ruido en ciertos sectores fue la decisión de Pérez de poner gente de su confianza en lugares clave. Víctor Taboada trabaja en Tsu cosméticos (antes había sido funcionario menemista, tanto en la agencia de noticias Télam como en ATC, hoy la TV Pública) y Armando lo designó como gerente general de la AFA.
Clarín tildó a Taboada como “el caza ñoquis”, ya que su tarea es supervisar la tarea de los casi 800 empleados de la AFA y “limpiar” la casa del fútbol argentino. Además, el periodista Santo Biasatti (conductor del noticiero central de Canal 13 y amigo de toda la vida de Pérez) se sumó en el área de comunicación de la AFA. Lugar que antes ocupaba Ernesto Cherquis Bialo.
Estas decisiones, y las que vendrán, les trajeron consecuencias a Pérez, pero sabía dónde se metía. Por eso, puso gente de su confianza (conoce muy bien a los que estaban antes). Ahora lo critican por lo del entrenador. Después será por el campeonato. Luego serán los contratos y el reparto del dinero. Ahora todos se animan. Algo cambió en la AFA. Y eso está muy bueno.