Peñarol, un campeón con sello cordobés
Gutiérrez y Campazzo le aportaron tonada a la corona del marplatense. Son los representantes mediterráneos en el festejo "milrayita".
Uno es el líder o "el jugador de la década", según su propio DT; el otro, un base del futuro, uno de esos carasucias que parecen no dimensionar lo que están jugando y andan por la cancha con el desparpajo de los grandes. "Leo" Gutiérrez, el multicampeón (alcanzó a Marcelo Milanesio y al "Pichi" Campana), y "Facu" Campazzo, la Revelación de la Liga, marcaron la alegría cordobesa en un festejo que Peñarol tuvo atragantado desde 1994, cuando obtuvo la única corona que ostentaba hasta anoche.
Gutiérrez entró en una dimensión difícil de discutir, más allá de lo ocurrido con parte del público cordobés en el Orfeo (“Yo no cagué a nadie”, gritó entre lágrimas, apenas terminó el cuarto partido, después de tanta hostilidad). Obtuvo su séptimo título de Liga Nacional y alcanzó a dos íconos de la máxima competencia, como Milanesio y Campana. Lo curioso es que Leo dio la vuelta olímpica con una quinta camiseta distinta, ya que antes festejó con Olimpia de Venado Tuerto (1), Atenas (3), Ben Hur de Rafaela (1) y Boca (1).
Ganador en todas las veredas
“No sé si jugará mejor, tirará mejor, pasará mejor, si sabe picar o no... Sabe ganar. Y en el profesionalismo, ganar es la vida”, dijo sobre Gutiérrez su DT, Sergio Hernández. Y vaya si sabe. Leo se adjudicó las últimas cinco finales que disputó (en tres fue Jugador Más Valioso), logró títulos con todos los clubes argentinos en que jugó excepto Obras y en 09/10 fue MVP de la fase regular y de las finales e hizo arrasador a Peñarol, un club que siempre amagaba pero pegaba en el palo.
Campazzo, la Revelación
El crecimiento de Campazzo sólo puede entenderse por su personalidad. Fue elegido Revelación (alguna vez lo fueron Espil, Montecchia, Oberto y “Manu” Ginóbili), se agrandó en todas las definiciones de esta temporada y hasta fue la figura del primer partido ante Atenas.
Ellos dos, bañados de euforia, fueron los únicos cordobeses con derecho a la felicidad en la noche marplatense.
Leo Gutiérrez. Obtuvo su séptima corona con cinco camisetas distintas. En la Liga 2009/10 jugó 54 partidos y convirtió 846 puntos (promedio de 15,6).
Facundo Campazzo. Logró su cuarto título oficial de 09/10 y el primero de Liga en su carrera. Jugó 48 partidos y anotó 273 puntos (promedio de 5,7).