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Pablo Prigioni, de la NBA a la post-temporada en La Voz

El base de Río Tercero compartió un almuerzo en el diario y habló de todo: su primer año en la NBA, las finales de "Manu", la selección y hasta de Mario Milanesio. Aquí, un avance.

19 de junio de 2013 a las 05:44 p. m.
Pablo Prigioni, de la NBA a la post-temporada en La Voz
Pablo Prigioni posó con la camiseta de Argentina firmada que pronto sortearemos en Mundo D. // Foto: Raimundo Viñuelas.

La primera temporada de Pablo Prigioni en la NBA terminó el sábado 18 de mayo cuando su equipo, New York Knicks, quedó eliminado de los playoffs de la liga a manos de Indiana Pacers.

Pero, como una especie de post-temporada, el base de Río Tercero transita en el país compromisos que él mismo se impuso, como forma de agradecer, si se quiere, el seguimiento que se hizo aquí de su trabajo en la competencia más importante del básquetbol del mundo.

"Sabía que la NBA tenía otra dimensión. Lo asumí, sobre todo yendo a una franquicia como los Knicks, que es de las más populares. Sabía que iba a tener este ruido mi firma. Después, dependiendo de mi temporada, se iba a enfriar o iba a tener más repercusión. Me fui haciendo la idea de que si venía a Argentina todo iba a tener otra dimensión, otra popularidad. Entonces quise disponer para atender a toda la prensa", explica.

"Sabía que la NBA tenía otra dimensión. Lo asumí, sobre todo yendo a una franquicia como los Knicks, que es de las más populares".

En esa empresa llegó a La Voz del Interior, para compartir un almuerzo distendido y repasar, sin libretos, su vida en la "Gran Manzana", su inserción en el equipo más popular de la NBA y su "no" a Julio Lamas para jugar el Premundial con Argentina, entre tantas otras cosas.

La agenda del base indicó primero un homenaje en la Legislatura cordobesa y, para después de su visita al diario, el regreso a Río Tercero y la presentación de un campus que lo tendrá dedicado todo el fin de semana a más de un centenar de niños de entre 8 y 18 años.

Pero después de un sexto partido emocionante en la serie final de la NBA, Prigioni no pudo dejar de analizar el duelo entre San Antonio Spurs, de su amigo Emanuel Ginóbili, y el poderoso Miami Heat.

"Están los dos mejores equipos de la NBA. Está por un lado el equipo que tiene al mejor jugador de la liga, que es LeBron James; y por otro, el equipo que mejor básquet juega, que es San Antonio. Y ahí está claramente la igualdad. La competencia se va a definir en un séptimo partido y es difícil hacer una previsión", advierte y entiende que si "hubo partidos que se definieron por mucha diferencia", se debe a que "mental y físicamente los equipos están agotados". "Cuando uno saca una diferencia el rival no tiene esa fuerza y esa frescura para volver al partido", explica.

"La intriga es ver si a San Antonio le ha hecho daño el cierre del sexto partido. Pero nadie lo sabe, y eso es lo bonito del deporte", remarca y confiesa que su "corazoncito" está puesto en que "'Manu' y Tiago Splitter, dos grandes amigos, ganen la NBA frente a un equipo muy duro, con grande jugadores y con experiencia".

Sin Premundial–¿Cómo fue decirle que no a Lamas?–Fue duro, porque yo quiero jugar el Premundial. Pero llega un punto en que tengo que tener en cuenta otras cosas, como la familia, que tuvo un cambio importante con el traslado a Estados Unidos, y con una liga en la que estuvieron mucho tiempo solos. Yo podría ser egoísta y decir que tengo ganas de jugar y voy. Pero no creo que sea justo a esta altura. Los chicos ya son más grandes y lo pasan peor y yo sufro si estoy un mes y medio sin verlos. Eso sí, una vez que tomé la decisión, tanto Julio (Lamas) como amigos y familiares me dijeron que me ponga a disfrutar de mis cosas, cambiar el chip, por más que me muera de ganas por jugar.

Ping-pongAtenas. "Pasé un año bárbaro con Mario (Milanesio). Le tengo mucho cariño y le deseo lo mejor. Es un hombre de Atenas. Es una gran oportunidad para el club, que tiene que aprovechar mucho la experiencia de Mario y Marcelo, que se pueden complementar bárbaro".

"Pasé un año bárbaro con Mario (Milanesio). Le tengo mucho cariño y le deseo lo mejor. Es un hombre de Atenas".

Descanso. "Me gusta ir al campo, estar con mi hermano, con mi viejo. Y estar tranquilo, ver a los amigos, a la familia. No paro, porque quiero ver a todos. Cuando estoy lejos, siempre quiero verlos. Habitualmente duermo siesta y acá me levanto a las 7.30 y le pego hasta las 12 de la noche sin parar. Lo hago chocho".

Futuro. "Siempre me fijo lo que tengo ahí delante: hoy estoy pensando sólo en el campus. Cuando tenga que analizar el posible contrato de la NBA, lo haré. Por ahora me gustaría jugar en la NBA. Y si estoy bien, ahí veré. Pero mi cabeza llega sólo en la temporada que viene. Hasta ahí llego. Y lo importante es la condición física más que la edad. No quiero mirar el DNI. Me perdí un solo partido de playoffs, por decisión técnica luego de un esguince: podría haberlo jugado. Estaba disponible. Es una satisfacción, y más a esta edad".

Lee este jueves, en MundoD, la nota completa con el riotercerense.

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