Osella llega a los 1000 partidos
Ante Olímpico de La Banda, el pivote de Atenas se convertirá en el primer jugador en alcanzar esa cifra de partidos en Liga Nacional de Básquetbol.
"Rubén, no te olvidés de ponerlo a Diego un ratito, porque si no nos arruinás el homenaje del viernes". La "recomendación" al técnico Magnano, previa al partido número 999 de Diego Osella, era pura ironía. Es que este gigante de mil batallas no necesita "padrinos" para imponer un récord que será difícil de igualar (lo sigue Gabriel Cocha con 922).
"La verdad es que no pensaba llegar a esta cifra y mucho menos seguir jugando a esta edad", dijo el crédito de Oncativo antes de encarar el entrenamiento de la tarde de ayer, antesala del partido de hoy, ante Olímpico de La Banda (a las 21.30 en el Cerutti), que lo tendrá como protagonista central.
–¿Cuánto pesó en tu decisión, antes de renovar contrato por un año más, el hecho de haber terminado a 10 partidos de llegar a los mil? ¿Fue la gran motivación para seguir con 40 años?–Estaba muy bueno llegar a esa cifra y era un muy buen desafío. Pero también es interesante jugar la Liga de las Américas. Y como estaba el visto bueno del técnico y los dirigentes, ya que estábamos, dije: engroso la cifra y aumento el récord. Es un número que redondea lo que fue mi carrera. Siento que es una yapa para poder terminar mi campaña. Hubiera lamentado terminar mi carrera con la temporada pasada, a sólo 10 partidos de llegar a una cifra que… que queda linda, je.
–Alguna vez se dijo que no te gustaba el básquet y que sólo lo practicás porque te sale bien y te permite ganar dinero.–Lo que pasa es que yo siempre dije que no vivía todo el día pensando en el básquet. Pero si no me gustara este deporte no estaría a los 40 años jugando. No es fácil esta vida, no es la "normal", podría decirse. Lo que pasa es que yo disfruto de otras cosas fuera del básquet.
–En una reunión de amigos, ¿está prohibido hablar de básquetbol con vos?–Mientras ganemos sí, je. Pero en general me gusta hablar de otras cosas. Me interesa la vida de los demás y no me gusta encerrarme en lo de uno o en una sola cosa. Cuando me preguntan algo de básquet, les respondo cortito y les cambio de tema. Yo descargo mi cabeza después de los partidos, no es positivo seguir enchufado y que los otros te aguanten.
Hay vida fuera del parquéDiego está casado con Marisol y tiene tres hijos: Facundo (12 años), Santiago (9) y Luca (6). Los dos primeros son cordobeses y el más chico italiano, nacido durante el paso de Diego por el Varese. De ellos, sólo el mayor parece haber heredado el perfil deportista del padre. "Jugaba al rugby en Tala, pero ahora sólo hace básquet en Matienzo. Tiene buenas condiciones, pero no quiero meterle presión", cuenta con orgullo.
En su casa, rara vez se sienta a ver un partido, aunque ahora está intentando armar un pequeño archivo con sus mejores momentos. "Es para dejarles a mis hijos y que sepan qué hice", explica. Tampoco es de estar frente a la computadora ("a los 10 minutos me aburro").
Lo suyo está más relacionado a la familia, a disfrutar del aire libre, por más que esta noche tenga que afrontar una nueva batalla. La milésima, nada menos.
NúmerosCon Atenas suma 894 partidos y 10.389 puntos.
En total, en la Liga, tiene 11.887 puntos y está cuarto entre los goleadores históricos.