Milanesio ayuda a Oberto en sus entrenamientos
El histórico base de Atenas colabora con la preparación del pivot de la selección que aspira a llegar con todo al Mundial de Turquía.
Se llevan diez años pero los dos tienen el mismo entusiasmo juvenil. A dos meses del Mundial de Turquía, Marcelo Milanesio, de 45 años, entrena junto con Fabricio Oberto, de 35, pensando en la gran cita de la Selección Nacional para este 2010."Lo llamé para trabajar un poco los fundamentos pensando en el Mundial. Primero para despuntar el vicio yo y después para tratar de ayudarlo en algo. Hicimos prácticas en la cancha de un amigo y en Unión Eléctrica. Yo le dije que por lo menos quería que me diera la oportunidad de entrenarlo cuatro veces. Lo veo muy bien en la parte anímica y física. Creo que va a jugar un muy buen Mundial", contó Milanesio en una charla propiciada por la Confederación Argentina de Básquetbol."Siempre trabajé y entrené mucho con él, desde que tenía 18 años me ayudó mucho a pulir mi técnica. Este año estoy tratando de recuperar una parte de mi juego y como Marcelo es un amigo, que ha entrenado muchísimo, la idea es aprovecharlo. Nos juntamos un par de veces a la semana, si las agendas no se cruzan. Para mí personalmente es muy bueno, es como sacar los movimientos del baúl de los recuerdos y usarlos", dio su punto de vista Oberto, que confirmó su participación en Turquía luego de pasar favorablemente un estudio cardíaco.Aunque el ex base de Atenas prefiera el perfil bajo, son conocidas sus generosas actitudes para colaborar con otros jugadores.
"Yo de chico miraba los partidos y quería copiar a los otros, trataba de hacer todos los movimientos y si me servían los adoptaba. Después siempre traté de ayudar a mis compañeros, para que ellos progresaran pero sobre todo para que fueran mejores para el equipo y poder ganar. Cuando el Torito Palladino llegó a Atenas jugaba de 4, le dije que tenía que ser 3 y nos quedábamos mucho tiempo tirando. Con Leo Gutiérrez también, porque yo le decía que si iba a Europa iba a terminar de 3, aunque al final no pudo irse por un tema del pasaporte", contó Milanesio.Como compañeros en Atenas de Córdoba, ganaron el Sudamericano de Clubes en 1994, el Panamericano 1996, la Liga Sudamericana 1997 y 1998, y la Liga Nacional 1997/98.
Milanesio reconoció: "Me hace sentir bien poder dar un consejo, transmitir algunos conocimientos y ayudar a alguien. Fabricio está contento, me tiene mucha estima, nos llevamos bien desde siempre, yo entrené mucho con él cuando jugaba en Atenas".
"Marcelo es un fenómeno, disfruta, tiene el básquet en su sangre, es tremendo cómo lo vive, cómo te explica… Entrenar con él es como que alguien te ponga una pila de energía continuamente. Todavía tengo tiempo, me falta seguir entrenando, pero vamos bien", cerró Oberto.