Miguel Gerlero, un refuerzo con el carné al día en Instituto
El alero riotercerense se entusiasma con la chance de pelear arriba en la Liga Nacional de Básquet. Además se asoció a la institución albirroja.
En su “barajar y dar de nuevo” para su segunda temporada consecutiva en la Liga Nacional de Básquetbol, Instituto se hizo de los servicios de Miguel Gerlero, uno de esos jugadores que más de un entrenador necesita tener en su plantel: gran capacidad defensiva, variados recursos ofensivos, de perfil bajo, predispuesto y de gran contracción al trabajo. No por nada hace más de un mes el alero sigue al pie de la letra un acondicionamiento físico y técnico, bajo las órdenes de Gustavo Peirone, junto a jugadores del club y los que están a prueba para ser reclutados. “Es que quiero llegar de la mejor manera a la pretemporada”, le dice el alero a Mundo D.
Como dato curioso, Gerlero no sólo formará parte del nuevo plantel para la temporada 2016/2017 sino que además se asoció a Instituto. "El club está muy lindo y me pareció que estaba bueno también asociarme", confesó.
Hijo de una leyenda cordobesa en el básquetbol como lo fue su papá Miguel, quien también vistió la camiseta albirroja, el alero regresa a jugar a Córdoba luego de jugar cuatro años en tierras correntinas. Allí formó parte de Regatas y San Martín. En el primero, en la temporada 2012/2013, conquistó el Súper 8 (también lo había hecho en Atenas), fue campeón de Liga Nacional y Liga Sudamericana; mientras que en la 2013/14 llegó a la final de la Liga.
Antes de emigrar a tierras mesopotámicas, el riotercerense supo defender los colores de Atenas (temporadas 2005/06; 2010/11 y 2011/12), equipo con el que también logró un Súper 8.
Vuelta al ruedo
Formado basquetbolísticamente en 9 de Julio de Río Tercero, Gerlero se tomó unas semanas de descanso tras la eliminación en cuartos de final de la Conferencia Norte por Libertad de Sunchales, armó las valijas y se instaló nuevamente en la Docta.
“Descansé tres semanas, lo suficiente para volver a arrancar con ganas y estar bien en el inicio de la pretemporada. Siempre es lindo volver a Córdoba. Me encanta Córdoba. Estando lejos se extraña mucho y bueno, junto a la propuesta que me hizo Instituto, que me gustó mucho, no dudé y acá estoy”, agrega Gerlero tras su práctica matinal.

-¿Cómo se dio tu llegada a Instituto?
-Terminé mi contrato con San Martín, donde nos faltó un poco de suerte para avanzar. Me aparecieron tres opciones y una era la de Instituto. No dudé y elegí volver a jugar en Córdoba.
-¿Qué jugador verá la gente de Instituto?
-Considero que un jugador más maduro, con más experiencia. Tuve la suerte de salir campeón con un equipo de grandes figuras y eso te hace aprender muchas cosas. Cuando jugué en San Martín tuve otro rol en el equipo, con más responsabilidades en todo sentido y eso me hizo progresar bastante, creo. Tengo 28 años, y en esta carrera uno aprende hasta que se retira o es viejo. Sigo aprendiendo cosas. Pero estoy en un buen momento para seguir creciendo y con muchas ganas, que es lo más importante.
-Este año en el club planean ir por un poco más arriba. ¿Te ves a la altura?
-Sí, claro, y está bueno que las pretensiones sean muy altas. Eso me lo hicieron saber cuándo me llamaron, asique me gusta el desafío. Me preparé para estar a la altura, para dar el máximo y para que el equipo pueda cumplir con ese objetivo.
-¿Qué opinás del resto de incorporaciones?
-Conozco a los nacionales cuando los he enfrentado en la Liga. Si bien el grupo aún no se armó, son todos buenos jugadores. Los nombres están bien, son buenos chicos y muy profesionales, aunque eso no te garantiza de que sea un buen equipo. Eso llega con el trabajo y el rodaje, pero material hay.
-Se vienen lindos juegos contra Atenas…
-Sí, es un clásico. Cuando estaba en Corrientes los trataba de ver. Se veía la cancha llena y dando un espectáculo muy lindo. Asique estar ahora desde adentro va estar muy bueno.

-No te será una novedad jugar partidos “chivos”…
-Sí. Los jugué cuando estaba en San Martín, porque cuando estaba en Regatas no hubo ninguno por la Liga. Cuando los dos estuvimos en la A se dieron muy lindos, sobre todo en cancha nuestra. No así cuando iba a cancha de Regatas, donde eran más las puteadas que me comía, que otra cosa…(ríe).
-¿Hablaste con el DT Ariel Rearte?
-Estuvimos hablando cuando me propuso integrarme a los planes del club, pero después de eso no. Pero a él ya lo conocía cuando fue asistente de Nicolás Casalánguida en Regatas.
-¿La defensa sigue siguen tu principal “arma”?
-Sí, eso no se cambia nunca. Trato de estar fuerte ahí.
-La última, ¿Cómo ves las chances de Argentina en Río?
- Y, ¡bien! Porque cuando veo a esos jugadores que van, uno se ilusiona. Será duro, no obstante tengo mucha fe que podemos estar ahí arriba.