Leandro García Morales, el goleador afilado de Instituto
Leandro García Morales trajo su jerarquía, su experiencia y también su garra charrúa para que Instituto siga creciendo en un año especial por el centenario del club y por el debut internacional en la Liga Sudamericana.
El uruguayo llegó en las últimas horas y ya cumplió sus primeras prácticas con la camiseta albirroja. "Estoy contento de estar acá, espero acomodarme rápido en Córdoba y pronto para pensar sólo en el básquet. Tengo muchas ganas porque hace mucho que no juego", afirma.
"Vengo a defender la camiseta de Instituto a muerte, como lo hice en todos los equipos que estuve", destaca ante Mundo D la gran apuesta de la Gloria para una temporada con triple competencia: el Súper 20, la Liga Nacional y la Liga Sudamericana.
“Tengo confianza en que el equipo está para cosas importantes. Después es deporte: se gana y se pierde. Me parece que el equipo está haciendo las cosas bien, va por buen camino”, sostiene.
Luce contento e irradia buena onda en los entrenamientos del elenco Albirrojo. “Se hace difícil correr a las 9.30 de la mañana cuando estás cerca de los 40 años”, dice, aunque luce un estado físico perfecto. “Tuve un viaje largo para llegar a Córdoba, les pido un par de semanas antes de que me empiecen a ‘matar’ si no juego bien, jeje. De a poquito voy a ir metiéndome en el equipo”, avisa.

García Morales llega con la misión difícil de ocupar el lugar que dejó Dwaye Davis, el carismático goleador que lideró el equipo cordobés en la exitosa campaña pasada. Pero el uruguayo de 38 años no se achica ante el desafío. “No es nada del otro mundo, no habrá mayores problemas. Tampoco me puedo comparar con un jugador que mide dos metros y tiene 12 años menos que yo. Espero que el equipo esté conforme con mi tarea al final de la temporada. Tengo muchas expectativas para retribuirle a Instituto porque sé que hizo un esfuerzo grande para traerme”, dice el escolta de 1,85 metros.
“En este lado del mundo jugamos con un año de contrato, entonces estás siempre yendo y viniendo, es rara la situación. Fijate que Davis me reemplazará en Aguada (lo quería el club uruguayo pero eligió Instituto)”, agregó.
–¿Por qué Instituto?
–Verlo jugar la temporada pasada, ver que es un club que está creciendo, que apuesta por más es importante. Siempre estuve en clubes que pelean arriba, que tienen buenas expectativas, y ya sobre el final de mi carrera eso me gusta, me mantiene con energías, con ganas. Y además está la participación en torneos internacionales, creo que era difícil encontrar algo mejor en el continente.

–¿Lo seguiste la temporada pasada o empezaste a verlo cuando te llegó la propuesta?
–Sí, sí, lo vi. Soy un bicho de básquet… A la Liga Nacional la sigo mucho, más ahora que se pueden ver todos los partidos. La sigo mucho y conozco a Facundo (Müller, el entrenador) desde hace tiempo, jugué para él en San Martín. Me pareció una propuesta muy interesante para sacarme el gusto de jugar una Liga completa, siempre dije que Argentina es nuestro modelo a seguir para los uruguayos y me gusta muchísimo cómo se juega al básquet acá, cómo se siente... Quería sacarme las ganas. No probarme, porque a esta altura de mi carrera no tengo nada que probar. Pero sí competir contra los mejores.
–La Liga Nacional es dura…
–Es durísima la Liga… A nivel de competencia, a nivel de la cabeza por los viajes, hay que ser duro mentalmente. Creo que estoy preparado, jugué en ligas en donde hay que recorrer muchos kilómetros. También tememos un equipo muy largo, como me decía Facundo. Yo vengo acostumbrado a jugar de 35 a 40 minutos y a estar todo el tiempo con la pelota en la mano, y eso te cansa bastante, acá ese no será mi rol. Está bueno acostumbrarme a jugar minutos de calidad y en los cierres brindar calidad, estar entero y tener la inteligencia emocional que se necesita para hacer esa pequeña diferencia en los partidos.
–Vas a estar en la mira por ser uno de los nuevos...
–Un poco sí, pero tenemos que saber nosotros, junto a Pablo Espinoza, que acá está todo bastante armado y no es que el resto se tiene que acostumbrar a nosotros, sino que tenemos que meternos en el equipo lo más rápido posible para seguir por el camino en el cual está. Se hizo un gran trabajo la temporada pasada en el club. Pero también hay que saber que eso ya pasó, y ahora empieza una nueva y tenemos que mejorar un poco más.
Rompe redes
García Morales es uno de los grandes goleadores de la región. En 2017, el tirador uruguayo se convirtió en el máximo anotador de la Liga de las Américas. Su experiencia internacional será clave para el debut de Instituto fuera del país. En octubre próximo, la Gloria se presentará en la Liga Sudamericana. “Los debuts nunca son fáciles… Para una institución siempre se necesita un poco de ajuste y estos torneos son bastantes difíciles”, sostiene.
“Son dos o tres noches que tenés que estar bien y si en una noche estás mal, te vas, quedás afuera. Lo importante que el que equipo agarre ritmo rápido y pueda plasmarlo en el comienzo de la temporada, que será primero en el Súper 20 y después en la Liga Sudamericana, porque nos servirá para ver cómo estamos para la Liga Nacional. Es importantísimo prepararnos bien para mostrar una buena versión temprano”, cierra García Morales, a gusto en Córdoba, “una de las capitales del básquet de argentina”, según definió.
El plantel. Instituto debutará el 25 de septiembre en el Súper 20, de local ante Libertad. El base Santiago Scala tiene una contractura y Luciano González sufre una inflamación en la muñeca.
