Instituto jugó un partido perfecto, superó a Quimsa y puso 1-1 la serie final de la Liga Nacional
La Gloria, con un Martín Cuello descollante, se impuso en Santiago del Estero por 91 a 84 y en Córdoba tendrá una gran chance en la definición de la Liga.
Estaban convencidos los jugadores de Instituto. Se les notaba en la cara. Sabían que podían dar el golpe en Santiago del Estero. Con esa convicción, salió a jugar el equipo conducido por Lucas Victoriano, se impuso a lo grande en un colmado y eufórico Estadio Ciudad.
La Gloria superó a Quimsa por 91 a 84 y puso 1-1 la serie final de la Liga Nacional de básquetbol. Tras la ajustada derrota, por 73-74 en la última pelota, Instituto metió el zarpazo antes de volver a Córdoba. La llave continuará ahora en el Ángel Sandrín, el 7 y 9 de junio.
Son pocos los privilegiados que vencieron a Quimsa en su casa. La última derrota sufrida por los santiagueños había sido el 16 de marzo pasado, frente a Peñarol (80-89). Por eso suma valor agregado el triunfo de Instituto, que podrá definir la serie en su búnker.
Fue perfecta, o casi, la actuación de Instituto, con un Martín Cuello excelente, indetenible, sublime. “Loku” brilló con 30 puntos (4/6 en triples y 10/10 el libres) para encabezar la enorme victoria del Albirrojo.
El partido de Instituto
Instituto arrancó al 100 por ciento. No se dejó arrebatar en el inicio como en el partido pasado e impuso condiciones en defensa, sacando de ritmo a Quimsa, que estuvo incómodo e impreciso. Luciano González se encargó en defensa de Davaunta Thomas, el goleador del juego inaugural de la serie, y no anotó en el cuarto.
Y poco a poco, la Gloria empezó a dominar también en ataque, jugando con concentración y solidaridad. Y firmeza. Cuando superó la ansiedad, marcó diferencias y se puso al frente 23-15.
El español Toni Vicens dio una mano enorme en los dos costados y el primer capítulo lo cerró de manera ideal, con un triple de Nicolás Copello sobre la chicharra para escaparse 27-15.
El local abrió con dos triples seguidos de su capitán Mauro Cosolito y achicó 21-27 en un minuto. Se encendió el público, pero Mariano Fierro, que hizo un laburazo en defensa, metió un triple que frenó el envión de Quimsa, de adentro y afuera.
Nunca perdió el control del partido Instituto. Copello aportó 4 puntos seguidos y con Cuello, enorme y multiplicado en la marca, ayudando en los rebotes y anotando cuando su equipo más lo necesitaba, la Gloria se fue al descanso ganando 45-34.
Instituto estiró a 14 (50-36) apenas abrió el tercer periodo, y también Quimsa respondió rápido con un 6-0. Pero confiado, el Albirrojo no se salió del plan. Nicolás Romano, gigante en la lucha de los rebotes, aportó puntos decisivos, lo mismo que “Chuzito” González y el elenco de Victoriano alargó a 16: 66-50 con tres minutos por jugar.
Volvió a irse a 19 de diferencia Instituto, 77-58 en 1′30 del último capítulo y respondió Quimsa con un 8-0 (66-77) de la mano del cordobés Franco Baralle. Fue el base formado en Atenas que apuntaló al local, encabezó la “revolución” santiagueña, que se vino y se vino hasta achicar a 9: 79-88 con 1′28 por jugar.
Pero tuvo temple Instituto y tuvo a un Cuello implacable para sumar un triunfazo.