Campazzo: No le temo a ningún compromiso
Con un pie en Real Madrid. El base cordobés tiene todo acordado para jugar la liga española, donde tendrá por compañero al “Chapu” Nocioni.
"Estoy esperando que suene el teléfono y me digan 'sos jugador del Real Madrid', pero hasta ahora eso no pasó". Facundo Campazzo, el base cordobés multicampeón con Peñarol de Mar del Plata, sabe que, a sus 23 años, necesita dosis extras de adrenalina para hacerle frente a la demanda derivada de los importantes cambios que afrontará su vida.Es que el esperado traspaso a uno de los clubes más importantes del mundo Fiba, vendrá acompañado de su participación en el Mundial de España y de otro cambio de equipo: dejará el seleccionado de los solteros para enrolarse en el de los casados no bien finalice su primera cita mundialista.
“Sé que varios medios ya lo dan por hecho, pero cuando hablo con mi agente (Claudio Villanueva), me dice que faltan algunos detalles que hay que corregir. Por eso no me animo a estar contento todavía”, asegura “Facu”, desde la casa de su madre Mari, donde espera una confirmación que lo desvela. “Se está haciendo todo para jugar ahí. Ese es mi deseo. Pero supongo que hay que seguir esperando”, asegura el jugador surgido en el Club Municipalidad y al que también pretendía el Cajasol de Sevilla.
–Te decidiste por la propuesta del Real Madrid, aun sabiendo que en Sevilla se suponía que debías tener mayor protagonismo.
–Sí, tenía la propuesta de Sevilla y la del Real Madrid, donde sé que voy a jugar mucho menos. Pero me decidí por este último, por pelear un puesto y bancarme eso. A Peñarol también fui como tercer base y la estuve peleando de a poquito. Ahora estoy otra vez en algo similar.
–¿Puede decirse que privilegiaste la vidriera del Real Madrid a tener más minutos en otro equipo?
–Decidí por lo que yo creo es la mejor opción. Por ahí me equivoco o tal vez no, pero opté a arriesgarme, a jugar menos minutos y tener menos chances de mostrarme. Así, mis motivaciones serán pelear por un puesto en el día a día, en el entrenamiento, en los minutos que me toque jugar y en participar de la Euroliga, algo que también fue importante para mi decisión.
–Tu forma de manejarte en la cancha es ir por todo. Esto es más de lo mismo, ¿o no?
–Sí, es así. No le tengo miedo a ningún compromiso. Me tengo toda la confianza para rendir bien en este nivel.
–¿Tomás al básquetbol europeo como tu trampolín?
–Yo diría que lo tomo como un paso correcto y necesario. Si quiero hacer las cosas bien, éste es el modo adecuado. Obviamente que está todo mi deseo de jugar en la NBA, pero ese es el objetivo más alto. Ahora me estoy planteando esta meta más corta.
–¿Cuánto influyó en tu decisión que unos días antes haya arreglado Andrés Nocioni?
–Influyó. Que en el equipo esté un argentino como “el Chapu” me motiva mucho. Sin duda que me dio ganas de estar ahí y sé que va a ser una gran ayuda para mi juego, para mi profesionalismo. Él tiene una mente ganadora y seguramente me va a contagiar, ¡bah!... en realidad lo de tener esa mentalidad ya me lo contagió “Leo” Gutiérrez, pero “el Chapu” también será una gran ayuda y seguramente me va a facilitar mucho si se concreta todo esto.
El miedo y el deporte
En la cancha, Campazzo es un torbellino que se lleva todo por delante con un juego por demás temerario. Su escasa estatura (1,79) en un deporte donde abundan los gigantes, no lo hacen titubear a la hora de poner lo que sea en pos del objetivo de su equipo. En los Juegos Olímpicos de Londres 2012, su acción más recordada fue un tapón que le metió a Kobe Bryant, la estrella del Dream Team estadounidense. Está claro que nada, ni nadie, lo inhibe.
–Hace unos días, en tu cuenta personal de Twitter, escribiste una frase que desentona con tu perfil. “Tengo un cagazo!!!!”, publicaste ¿A qué te referías?
–A la final del Mundial de fútbol contra Alemania. En el básquet no siento eso. Por ahora te diría que lo que tengo en estos días es ansiedad o nervios, pero no cagazo. En realidad, en el básquet eso no me agarró nunca. En las finales sentís algo parecido a lo que me pasa hoy, pero yo lo voy canalizando de otra manera y a la hora de jugar se me va. En cambio, mirando el partido de fútbol, el cagazo no me lo saca nadie.
–¿Cómo acomodás tu cabeza por estos días, esperando noticias sobre tu futuro y teniendo por delante el compromiso de tu primer Mundial?
–Tengo todo metido en la concentración que debemos afrontar en los próximos días. Esa es mi prioridad. Mi cabeza está tranquila porque tengo a los mejores trabajando para mi futuro en el próximo equipo. Por ese lado estoy sumamente sereno y eso hace que esté enfocado en el Mundial.
–Además tenés otro acontecimiento que no es precisamente deportivo.
–Sí, cuando vuelva del Mundial me voy a casar. Es cierto, hay muchos acontecimientos importantes para mi vida por estos días.
–¿El altar te da más miedo que tu pase al Real Madrid?
–Sí, eso sí te da un poco de cagazo (se ríe). Aunque todavía estoy a tiempo, ¿no?, pero mejor no te digo nada porque la tengo a ella a mi lado.