Atenas espera la final, entre la tranquilidad y el eco de las palabras del "Felo"
El plantel del Griego pasó la tarde en el hotel. "El Huevo" visitó a su familia. Algunos siguen hablando de lo que dijo Lábaque en Paraná.
A horas de comenzar a jugar la segunda serie final consecutiva (miércoles a las 21.10, por TyC Sports), la postal del búnker de Atenas era de lo más apacible. Entre caras de siestas extensas y looks hiperinformales -en algunos casos en los que se mezclaban ojotas y buzos largos-, el plantel del Griego arrancó la tarde con una merienda en el hotel 10 de Setiembre, el mismo que utilizó en la temporada pasada, cuando aquí en Mar del Plata obtuvo la novena corona de Liga Nacional.
Afuera se apiaban algunos familiares, como los padres de Juan Pablo Figueroa y Juan Manuel Locatelli, para morderle algunos minutos a la ansiedad.
Un rato antes de esa merienda, el DT Oscar Sánchez aparecía en el lobby del hotel vestido con el buzo verde de los griegos y unas cuantas perchas con camisas colgadas. "Me fui a casa a planchar un par de camisas y a tomar unos mates con mi mujer y mis hijos, porque no los haba visto desde que llegué a Mar del Plata, comentaba el entrenador ateniense", contó.
Consultado sobre el diálogo que, suponíamos, había tenido con su hijo Alejo, integrante del plantel de Peñarol, "el Huevo" se sinceraba. "Está mudo, ni me habla. La verdad, no sé si va a jugar o no. Creo que voy a tener que esperar a la presentación olímpica para saber si está en el plantel". Lo pasado, ¿pisado?Aunque muchos se esfuerzan por demostrar que no dejaron secuelas visibles, las declaraciones de la semana pasada del presidente Felipe Lábaque todavía retumban en el plantel. Aunque ninguno quiere hablar con el grabador prendido, hay de todo: quienes sostienen que ni presentaron atención a la mojada de oreja del presidente, quienes creen que los dichos no fueron perjudiciales y, también, quienes sienten que lo hecho por el "Felo" quebró algo.
"Yo ni sabía lo que haba dicho. Me lo comentaron los otros chicos, pero ya està, ya fue. Ahora se viene la final", decía uno de los mayores del equipo, despuès de merendar. "Ahora, con más tranquilidad, hasta parece que nos vino bien algo de presión. En ese momento nos jodió, pero ya está", argumentaba otro de sus compañeros.
Sin embargo, hay quienes sostienen que algo se fracturó y lejos están de tomarlo como algo pasajero. "No nos gustó nada. Y algo se rompió en la relación con él. Ni siquiera entra al vestuario a felicitarnos después de clasificarnos para la final", sostuvo otro de los jugadores del equipo verde.