A Barrio Parque se le aguó el festejo y ascendió Unión
En el quinto partido, el equipo santafesino sacó ventaja sobre el final y ganó 81 a 77. Ahora, los cordobeses tendrán otra chance: el repechaje ante Regatas de Concepción.
¿Cómo explicar esa imagen del final, con los jugadores de Parque mirando la nada, con los ojos llorosos y el corazón vacío?
¿Cómo explicar esa fiesta roja y blanca, con sombrillas y todo en plena cancha, en una locura colorida que hace unos días parecía impensada?
¿Cómo explicar que el Tatengue, que parecía ahogarse y tomó aire con un triple milagroso el pasado domingo, ahora está en el TNA y el Verde, que tenía todo la fiesta preparada, perdió su primer juego de local en todos los playoff y ahora tendrá que empezar de nuevo, en el repechaje, sin tiempo para lágrimas, ante Regatas de Concepción del Uruguay?
¿Cómo explicar todo eso si Parque había estado tan pero tan cerca del ascenso?
Demasiadas preguntas. Y una sola respuesta: el 81 a 77 de Unión de Santa Fe, que puso toda la experiencia del trío Román Rodríguez-Hernán Tettamanti-Gastón Sieiro cuando las papas quemaban (52 puntos entre los tres, 20 de ellos en el último cuarto) para superar a domicilio a Barrio Parque en el quinto y decisivo partido, el que le permitió liquidar la serie final del Torneo Federal y conseguir un ascenso al TNA con sabor a hazaña.
Si no se habían sacado ventajas en los cuatro juegos anteriores (llegaban 2-2, con todo por definir en Córdoba), tampoco lo hicieron en los tres primeros cuartos de un partido de locos, lleno de nervios y con clima caliente.
Un primer cuarto de goleo bajísimo (la visita apostando todo al perímetro y el local recortando sobre la bocina final), un segundo segmento en el que los de Arduh remaron desde abajo y un tercer período que ilusionó a los cordobeses (parcial clave de 11-2 y ventaja de siete: 50-43) dejaron a Parque un punto arriba para los últimos 10 minutos de la serie: 56-55.
Rodríguez metió dos estocadas, con un triple y un contraataque fundamental (72-68), Tettamanti aportó cuatro libres en el momento de mayor nerviosismo y el propio Rodríguez, que ya era héroe desde que clavó el triple casi irreal del pasado domingo, metió la bola decisiva desde la línea, con apenas 8s6/10 en el reloj.
Con eso quebró en mil pedazos el festejo que tenía Parque entre ceja y ceja y le dio el título a Unión, que resurgió de lo más profundo de la serie (arrancó 0-2) y ahora se siente tocando el cielo.