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Agustina Lencina: No tengo límites, el lanzamiento de disco es mi pasión

La cordobesa, de sólo 18 años, consiguió su primera medalla dorada nacional. Sensaciones, historia y sueños de una atleta que representa a un pueblo entero.

03 de noviembre de 2015 a las 09:45 p. m.
Redacción La Voz
Agustina Lencina: No tengo límites, el lanzamiento de disco es mi pasión
Agustina Lencina, medalla de oro nacional en lanzamiento de disco en la Copa de Clubes 2015. (Foto: gentileza Confederación de Deportes)

Agustina Lencina es uno de los ejemplos de sacrificio y superación en el deporte, de esas historias que emocionan al observar el triunfo de quien ha puesto todo su esfuerzo y, mucho más allá, luchado con el corazón.

"Yoyi", como le dicen, tiene 18 años y obtuvo su primera medalla de oro nacional en lanzamiento de disco en la Copa de Clubes, disputada en Santa Fe entre el 16 y 18 de octubre. Además, quedó tercera en la prueba de bala, obteniendo el bronce.

"Temblé. Hace seis años que me vengo preparando para algo así y no se me daba. Había mejorado marca y era una alegría también importante. Mientras pasan los días y salgo del shock, voy entendiendo lo que significa haber sido primera en un nacional".

Vive en el barrio Poeta Lugones hace un año, con su padre y la esposa. Para las elecciones tuvo que viajar a votar. Se la vio feliz, pero no es una sonrisa política, quizás era imaginando el recibimiento de su pueblo.

Las Arrias es una localidad de tan sólo 1800 habitantes, donde la esperaba el máximo premio: el abrazo de su madre y su hermana menor. Sin embargo, la revolución fue mucho mayor, porque Agustina caminó por las calles como si fuera el mismísimo Messi, y el pueblo la recibió orgulloso con una larga caravana.

Son esos vecinos los que compran el numerito de las rifas que organiza para poder costear viajes y torneos. Esos que en vez de darle cinco pesos le tiran diez. Porque nada fue fácil para la atleta del interior, su madre trabajaba en un cortadero de ladrillos y su padre haciendo changas.

Todavía nunca pudo tener un disco reglamentario, sólo tiene dos pesados: uno que le regaló su entrenador Juan Farías, quien la descubrió hace tres años en un viaje a Las Arrias, y otro que le entregó Daniel Manfredi, su nuevo colaborador en la parte técnica.

La pasión por el deporte nace desde que tiene memoria. “

Es un estilo de vida

”, sonríe al recordar su paso por distintas disciplinas: a los siete comenzó con fútbol, pasó por taekwondo, otras pruebas de atletismo, vóley y básquet, incluso alguna vez pensó en el boxeo o las pesas.

"Siempre fui hiperquinética, no sabían cómo pararme”, cuenta entre risas. Finalmente, se decidió por atletismo debido a su contextura física y su fuerza, cualidades que la llevaron a optar por el lanzamiento de disco, bala y, en su momento, martillo.

Su preparación incluye gimnasio, cuidado en las comidas y terapia.

“Al ser un deporte individual, la cabeza repercute mucho. Hoy me encuentro centrada en mí misma y no en mis rivales”, aclara. Al mismo tiempo, repasa su rutina que consiste no sólo en entrenar sino también estudiar, ya que se encuentra cursando Educación Física en el IPEF. “Arranco a la mañana y le pego hasta la noche. Me exijo demasiado, quiero ser la señorita perfección”.

Su deseo es llegar a un sudamericano, pero antes intentará seguir demostrando su esfuerzo en los Juegos Binacionales 2015, a disputarse en Mendoza desde el 8 de Noviembre. Le gusta ponerse objetivos a corto plazo y luchar con paciencia: “Soy perseverante, por más que tropiece sigo adelante. Tanto en el deporte como en la vida, puedo flaquear pero me voy a levantar. Mi gran virtud es la garra, no tengo límites”.