Reseña de “Diccionario apasionado de la novela negra”: dos siglos de novela policial
Pierre Lemaitre intenta esclarecer el camino hecho por el género literario del policial, desde sus inicios hasta hoy.
No es tarea fácil la elaboración de un diccionario de la clase que sea, y en el caso de la novela policial las dificultades no son menores. Sus límites son porosos, la valoración de autores y de obras fluctúa de acuerdo al lector, incluso dentro de los especializados, y como dato adicional las especulaciones para detectar cuándo y quién inició el género no se dirimen entre dos nombres con pocos años de diferencia.
Es posible ceder a la tentación de remontarse hasta Sófocles o Shakespeare, o, de ser más moderados, quedarnos con el siglo 19, ¿pero dónde situar el inicio? Hay un consenso sobre Edgar Allan Poe y el cuento “Los crímenes de la calle Morgue” como padre del género y creador de algunas de sus reglas más estables.
Pero también, como anota el francés Pierre Lemaitre, él mismo un reconocido escritor de novelas policiales, están quienes no le quitan mérito a Honoré de Balzac, por Maese Cornelius o por Un asunto tenebroso, a E.T.A. Hoffmann por Mademoiselle de Scudéry, a Conan Doyle por Estudio en Escarlata, o Wilkie Collins por La dama de blanco.
Es cierto que poco importan los comienzos, y más bien hay que estar atento a lo que sucedió después, con escritores que por un lado renovaron una y otra vez ese relato de origen y por otro desarrollaron en múltiples direcciones este género fascinante, riquísimo y complejo.
Con esa convicción, Lemaitre repasa los dos siglos de la novela policial y la novela negra, la que surgió cuando Dashiell Hammett, en palabras de Raymond Chandler, “sacó al género negro del jarrón veneciano y lo arrojó a la calle”, otra forma de decir que mientras en el policial clásico las motivaciones eran individuales, en la novela negra ya serán sociales.
La mayor parte de las entradas o menciones corresponden a autores, entre los que se encuentran Agatha Christie, Gastón Leroux, Rex Stout, la línea negra americana, Ross Macdonald, Horace McCoy, Jim Thompson, Giorgio Scerbanenco, y los nombres del último medio siglo, Don Winslow, James Ellroy, Fred Vargas, Donald Westlake, Santiago Gamboa, un conjunto que debido a la fragmentación y a la complejidad tecnológica del mundo se ha vuelto complicado encontrarle un “factor común indiscutible”.
Otras entradas corresponden a obras emblemáticas (A sangre fría, Enemigos, El cartero siempre llama dos veces, El padrino), motivos (“La bomba debajo de la mesa”, “Emoción”, “Los peligros de la mecánica”, “Realidad”), y unas pocas dedicadas a series de televisión (The Wire, Colombo, Breaking Bad).
En este recorrido erudito y ameno, donde el autor cuenta sólo lo suficiente y sin spoilear, hay un aspecto que destaca del género policial: la pericia para diseñar tramas, dosificar el suspenso, crear sorpresas, dar vida a los personajes a través de las imágenes y de sus acciones. Una serie de preceptos, principalmente el último, que algunos hacen extensiva a toda la buena narrativa.

- Diccionario apasionado de la novela negra. De Pierre Lemaitre. Traducción de José Antonio Soriano Marco. Editorial Salamandra. 512 páginas. $ 3.599

