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Venta de drogas, el principal temor barrial

A través de la iniciativa "Buzón de reclamos", los vecinos contestan una serie de preguntas sobre la seguridad en los barrios de Córdoba. La iniciativa, que comenzó en febrero, ha receptado muchas críticas por el narcomenudeo y por el accionar de la Policía. Se busca tener un mapa más completo del delito en Córdoba.

17 de marzo de 2014 a las 01:00 p. m.
Venta de drogas, el principal temor barrial
Buzón de Reclamos. Desde febrero se realizan encuentros en diferentes barrios de la ciudad (Ramiro Pereyra / La Voz).

"Problemática de drogas. ¿Conoce si en su barrio hay elaboración (cocinas) y/o venta de drogas? De manera totalmente anónima y confidencial, ¿puede usted brindar detalles o denunciar específicamente personas, viviendas o vehículos relacionados a esta problemática?"Las respuestas abundan. "Calle T. Auto (Volkswagen) Suran gris"; "En casi todo el barrio"; "Al dorso, todo detallado" (al dar vuelta la página, un mapa de cuatro cuadras en el que se marcan "quioscos" de droga y esquinas donde se juntan los muchachos que no trabajan ni estudian).Se trata del Buzón de Reclamos, una iniciativa que en los últimos días comenzó a desandar la Subsecretaría de Participación Ciudadana del Ministerio de Gobierno y Justicia de la provincia. Y que ha recogido, hasta ahora, una honda preocupación de los vecinos por la venta de drogas en los barrios.CuestionarioUna página A4 contiene un cuestionario con preguntas cerradas y abiertas que permitirá dimensionar cómo se percibe la seguridad en los distintos barrios de la ciudad de Córdoba.Los primeros resultados no han sido muy alentadores. Por ejemplo, en barrio Comercial, 46 de los 53 vecinos que participaron de la reunión en la que se entregó la planilla accedieron a contestar. Y 20 marcaron que sí conocían puntos de ventas de drogas en la zona. Una cifra que es mucho más que una señal de alarma.En varios de estos encuentros, fue clave la convocatoria que realizó en los barrios la asociación civil Los Padres del Dolor, que nuclea a familiares y allegados a jóvenes que murieron en los últimos años como consecuencia de episodios de violencia urbana ocurridos en la capital provincial.Diego Hak, el funcionario que encabeza este proyecto, es el que se encarga de concretar las reuniones (de las que también participan jefes policiales) y receptar los reclamos de los vecinos. Sintetiza los cuatro puntos que más se repiten en cada barrio: narcomenudeo, jóvenes en las esquinas que no trabajan ni estudian, falta de presencia policial y fallas en la infraestructura que hace posible brindar un servicio de seguridad (alumbrado, poca accesibilidad, entre otros puntos).El objetivo de este proyecto, dice, es "recuperar el canal de vínculo entre el Estado y la sociedad".Desde los primeros días de febrero se realizan los encuentros en diferentes puntos de la ciudad. Ya hubo reunieron en Alta Córdoba, Comercial, Patricios, Marqués Anexo, Las Violetas y Villa Martínez. En todos los sectores, el reclamo por la venta de drogas figuró a la cabeza.Ruta de la denunciaPero, aclara Hak, no se trata de un mero papel. Cada denuncia, anónima, es llevada de manera personal por él hacia el Fuero Provincial de Lucha Contra el Narcotráfico, y termina plasmada en una presentación formal que será investigada por los fiscales contra el narcomenudeo, Marcelo Fenoll y Marcelo Sicardi.A partir de ese momento, es la Justicia la que queda encargada de responder a los reclamos vecinales para que el Buzón de Reclamos no naufrague como una iniciativa más que sólo se quedó en un papel.El cuestionario, además del narcotráfico, indaga sobre cómo perciben los vecinos el servicio policial, a través de sus distintas variables (atención al público, patrullaje, 101, entre otros). Las valoraciones hasta ahora oscilan entre "regular" y "malo".Y también ahonda en otro punto clave cuando se intentan diagramar estrategias de seguridad: los servicios públicos que dependen de la Municipalidad. En ese sentido, se pregunta sobre el estado del alumbrado público, de las plazas y parques, del transporte urbano, de las calles y de la colección de residuos. Aquí, otra vez la calificación fue, en términos generales, negativa.