Trágico accidente movilizó al municipio a controlar carteles
Juan Aciar (13) murió electrocutado supuestamente por culpa de un cartel luminoso. La gestión de Giacomino creó una subdirección específica y admitió que el 90% de la cartelería está en falta.
El 23 de diciembre de 2009, una tragedia desnudó una realidad que ya había sido advertida reiteradas veces en la ciudad de Córdoba: la falta de controles respecto a la cartelería en la vía pública.
Esa fatídica jornada, Juan Aciar (13) recibió una terrible descarga cuando intentó ayudar a cruzar la calle inundada por la tormenta a un anciano y quedó pegado a un cesto de basura. Al día siguiente el pequeño murió. Hoy la causa está en peritaje, pero su madre Sandra Meyer y varios vecinos aseguran se trató de un cartel luminoso de Emanuel Motos, concesionario oficial de Appia, que estaba unido al cesto por un alambre.
Por esta razón, Sandra inició una cruzada para evitar que vuelva a repetirse la terrible experiencia por la que tuvo que atravesar y que terminó con la vida de su niño.
La Municipalidad de Córdoba, creo desde abril pasado la Subdirección de Cartelería y Publicidad, que está formada sólo por dos personas y su titular, Pablo Miraglia, un inspector, advirtió: "El 90 por ciento de los carteles de Córdoba están en contravención". Tal situación conoció al asumir la responsabilidad del área y al leer la ordenanza 10.378, que rige esta actividad.
"Yo tengo que tener una política, un plan para ordenar esto. (Daniel) Giacomino siempre habló de una ciudad \'limpia y ordenada\'. A mi me tocó la Subdirección de Cartelería, bueno, tenés para hacer dulce", afirmó.
El funcionario confesó que la competencia desleal en cartelería "es descarnada", y que parte de su programa inició con la intimación a las grandes empresas a regular la situación.
El problema persiste en la prevención, según indica la mamá de Juan Aciar: "Hoy salís a la calle y no sabés si volvés vivo". Mientras que desde el municipio entienden que la prevención está basada en lograr regularizar la situación actual.
A pesar de ello, aceptan que "no hay un relevamiento desde el punto de vista estructural" sobre los carteles en la vía pública, asegurando de que se trata de una situación "imposible". Miraglia advierte que "hay gente que ni te declara los carteles" y promete una política seria.
"Básicamente no vamos a trabajar con los comercios, con los vecinos, sino con las empresas que viven de la publicidad y que tienen carteles de grandes formatos", indicó.
En este sentido, rige una promesa de que "en los próximos días" se van a realizar operativos con grúa junto a inspectores de Control de la Vía Pública.
Difícil de controlar. "Me encontré con una brasa, porque es un mercado en donde ellos facturan fortunas, hacen diferencias millonarias, nadie paga un peso, nadie les exige nada y todos ponen los carteles donde quieren. Entonces es un negocio que no tiene tributo, es gratuito uno de los mejores negocios del mundo", se lamentó.
Las sanciones por contravenciones de este tipo pueden variar desde la revocación de la licencia hasta el pago de una multa.
Dos empresarios del sector opinaron de diversos modos ante este escenario que se presenta. Gabriel Domínguez, ex titular de la Cámara que nuclea a los carteleros (Capec), dijo que "faltan controles sobre los particulares o los comercios. A nosotros nos vuelven locos. Lo que ellos no hacen es salir a controlar lo que ellos mismos te piden", opinó Domínguez.
Por su parte, Enrique Umbert, aplaudió la nueva postura ya que advirtió que favorece a la competencia leal y beneficia a los empresarios que tienen su situación regularizada.

