Se habrían ocupado unas 100 mil plazas turísticas en la provincia
Los operadores destacaron que el nivel del gasto de los visitantes que llegaron este fin de semana fue muy bueno.
Villa Carlos Paz, Santa Rosa de Calamuchita. El sol del 25 asomó con una sorpresa para quienes viven del turismo en las sierras cordobesas. Si bien la mayoría esperaba que el receso de cuatro días -inédito para mayo- representara un movimiento de visitantes mayor al de un fin de semana largo común, casi nadie suponía que podía igualar los niveles de ocupación y de consumo que se registraron en la reciente Semana Santa, fecha que suele marcar el mayor índice de movimiento.
Entre hoteleros, cabañeros y dueños de comercios, bares y restaurantes no hay unanimidad. Mientras la mayoría parece señalar que el movimiento fue casi idéntico al de Semana Santa, algunos calcularon que incluso pudo hasta superarlo, y otros creyeron ver algo menos. Pero todos cerraron ayer muy conformes sus balances, con unas 100 mil plazas ocupadas (la capacidad total es 120 mil).
Ello produjo, ayer, un gran movimiento y congestión en algunas rutas (como la 9 Norte, donde no se levantaban las barreras del peaje, o la autopista Córdoba-Carlos Paz), tanto por el éxodo de la gente hacia otras provincias o localidades del interior, como de los cordobeses que regresaban a la Capital
Lo que quedó claro es el turista se pareció más al de Semana Santa que al del verano por el nivel de gastos. Desde hace años, las sierras parecen atraer sólo fuera del verano al turista de mayor poder adquisitivo, que en enero o febrero elige otros destinos.
Fue en las localidades de tradicional mayor poder de convocatoria donde más se notó el impacto, como Carlos Paz, Villa General Belgrano, Santa Rosa, La Cumbrecita, La Falda, La Cumbre, Capilla del Monte, Mina Clavero y Nono. En ellas, el nivel de ocupación -como reflejó ayer este diario- rondó entre el 85 y el 100 por ciento. En otras, pudo rondar entre el 70 y el 85 por ciento.
En Villa Carlos Paz otra sorpresa para los operadores turísticos fue el nivel de gasto de los visitantes.
Tanto autoridades como comerciantes y hoteleros coincidieron en marcar, aunque sin exponer cifras aún, que en esta ciudad hubo más gente que en Semana Santa. Y remarcaron que el consumo por persona también fue mayor al esperado.
"La villa estuvo a pleno, con más de un 90 por ciento de ocupación de sus plazas", aseguró el intendente Carlos Felpeto. "Hemos visto que en restaurantes y confiterías hubo colas con lista de espera, los hoteles se colmaron y los entretenimientos también", acotó.
Gastón Guglienmelli, propietario de un bar céntrico de Carlos Paz, también señaló que se vio sorprendido por la cantidad de gente. "Tuvimos muchos turistas en las tardes y también en las noches, con gente que se quedó hasta pasadas las 4 de la madrugada", expresó.
Los espectáculos teatrales, que hicieron reabrir varias salas, no se arrepintieron: trabajaron casi a lleno, una novedad para el casi invierno de estos días.
Los negocios de artículos regionales tuvieron también su veranito. "Creo incluso que estuvo mejor que Semana Santa", sostuvo Susana Fernández, propietaria de uno. "Y me parece que hubo gente de más nivel económico", añadió.
Otro valle. En el sector comercial de las principales localidades del Valle de Calamuchita hay coincidencia en que este fin de semana representó más de lo que esperaban. Respecto al gasto, en las primeras impresiones recogidas algunos lo vieron similar o hasta superior al de la última Semana Santa, referencia obligada a la hora de las comparaciones. Para otros, en cambio, no fue tan marcado. La gran mayoría se mostró satisfecha por el movimiento generado en un fin de semana prácticamente "inventado", fuera de la agenda habitual.
"Fue muy comparable con Semana Santa, por gente y nivel de público; ha sido fantástico, creo que todos los rubros trabajaron muy bien", apuntó Carlos Chiappero, empresario gastronómico de Villa General Belgrano que también dijo creer que este fin de semana se advirtió el retorno del turista "del campo", que volvió a las sierras como en años anteriores.
"Para nosotros, hubo quizá más gente que en Semana Santa pero el consumo fue un tanto menor. Pero vino muy bien, para todos", apuntó Juan Martín Briceño, dueño de una vinoteca en la capital de la cerveza.
Carlos Ferreyra, titular de un tradicional restaurante de Santa Rosa, sostuvo que el fin de semana fue "muy bueno, como el de Semana Santa". Ferreyra admitió que sus expectativas previas fueron superadas ampliamente. En cuanto al gasto, dijo que -a diferencia del visitante del verano- "la mayoría no se ha fijado ni ha preguntado precios, y se ha visto gente con buen ánimo para gastar".
Hosmar Rivero, dueño de una conocida fábrica de alfajores de Santa Rosa, sostuvo, en cambio, que trabajaron alrededor de un 30 por ciento menos que en la última Semana Santa, que había sido muy buena en ventas. "En cantidad de gente estuvo bien, pero el consumo no ha sido el mismo", opinó.

