Temas del día:

Marisol y su hija desaparecidas: cinco meses de misterio

La joven, de 19 años, se esfumó en febrero, con su beba de dos años. No llevó ropa, dinero ni documentos. Pero nada se sabe de su destino.

04 de julio de 2014 a las 10:05 a. m.
Corresponsalía
Marisol y su hija desaparecidas: cinco meses de misterio

Villa Dolores. A cinco meses de su desaparición en el valle de Traslasierra, nada se sabe de Marisol Reartes (19) y su hija Luz Morena (2). A pesar de las investigaciones judiciales, las búsquedas y las marchas realizadas por familiares y amigos, el paradero de ambas es un misterio que hasta ahora nadie puede explicar.

Marisol fue vista por última vez el 2 de febrero cuando, sin dinero, documentos ni bolso, y sólo con su hija de dos años en brazos, abandonó su casa del paraje Los Pozos, en jurisdicción de Villa de las Rosas, a 25 kilómetros de Villa Dolores.

Luego de salir muy temprano de su casa, aquel domingo, nadie supo más de ella. Nadie la vio en la ruta. Nadie la vio tomar un colectivo ni subir a algún otro vehículo. Hasta ahora, todas las pistas y datos recibidos acerca de su paradero dieron resultado negativo.

“Seguimos dedicados a la investigación en procura de datos serios que permitan ubicar su paradero, tanto con gente de la Unidad Judicial Villa Dolores como con Policía Judicial de Córdoba, pero sin resultados por el momento”, aseguró el fiscal de Villa Dolores, Raúl Castro.

Ya no se realizan marchas. Al cumplirse los cinco meses de su desaparición los familiares ofrecieron una misa.

“El 20 de junio Marisol cumplió años y ese día esperábamos que sucediera algo, un llamado, o que aparezca, lo que sea, pero nada”, expresó Gloria Reartes, hermana de Marisol. “Mi mamá tiene la ilusión que va a volver, mis hermanos tienen tristeza porque no se sabe nada y yo tengo desesperación porque creo que está sufriendo, sigo pensando que alguien se la llevó por la fuerza, ella no es capaz de hacer una cosa así por propia voluntad”, opinó.

Misterio

Horas antes de desaparecer, en una de sus cuentas de Facebook, Marisol confesó: “No aguanto más, me quiero ir”. Hoy la cuenta ya no existe y nadie sabe qué sucedió.

“Muy pocas personas conocíamos la clave y accedimos a su cuenta para ver si había pistas, pero alguien la cerró y no supimos nada más”, explicó Gloria Reartes, agregando otro enigma  más a los que rodean al caso,.

Marisol vivía con su madre y su niña, Luz Morena Oliva. Mantenía una relación con un joven que no era el padre de su hija. Éste, a su vez, veía con frecuencia a la nena y hoy está empeñado en la búsqueda.

La desaparición sacó a relucir la tensión existente entre la familia de Marisol y la del padre de su niña, que había comenzado una campaña paralela de búsqueda.