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Es inocente la madre que fue detenida por la muerte de su hija

La Justicia acusó a Yohana Devia de golpear a su beba y de transmitirle sífilis a sabiendas. Acaba de ser sobreseída.

28 de agosto de 2013 a las 12:01 a. m.
Es inocente la madre que fue detenida por la muerte de su hija
Dolor por partida doble. “Por más que me sobresean, ya me condenaron de por vida”, dice Yohana.

Río Cuarto. Con 20 años, Yohana Devia es la madre de la bebé de tres meses que murió por sífilis en Río Cuarto. Estuvo 20 días detenida por la sospecha de que golpeaba a su hija y que le había contagiado "a sabiendas" la enfermedad. Ahora sobreseída, dijo que, por más que la Justicia la haya exculpado, se siente "condenada de por vida".

El fiscal Julio Rivero solicitó ayer el sobreseimiento total de Yohana, quien estaba imputada por “propagación de enfermedad peligrosa y contagiosa, homicidio calificado por el vínculo y abandono de persona”.

También desincriminó a la abuela de la bebé, María Beatriz Devia, quien estuvo unos días detenida (por supuesto abandono de persona) cuando llevaron a la criatura al Nuevo Hospital San Antonio de Padua, el 21 de julio del 2013.

Fue un integrante del hospital quien, al advertir que la nena tenía los bracitos fracturados presumió que se trataba de un caso de maltrato. Pericias posteriores confirmaron que las quebraduras se debían a la debilidad ósea provocada por la enfermedad, nunca diagnosticada en la bebé.

“El fiscal me hizo mucho daño porque me hizo perder el momento en que quizás más me necesitaba mi hija, y yo a ella. Cuando estaba muriéndose tuvo al padre, pero no es lo mismo, porque con él no había estado casi nunca mi hija, nunca fue a una ecografía. Yo era la que le daba cariño”, lamentó Yohana, ya en su casa, donde recibió a este diario.

“Por más que la Justicia reconozca el error, por más que se haya dado cuenta y diga que no tuve nada que ver y me sobresea, con este dolor me tienen condenada de por vida. Con lo que me hizo, me condenó para siempre, eso no tiene perdón”, apuntó. En días, Yohana pasó de acusada a víctima.

Razones 

En su resolución, el fiscal Rivero explica que cuando la bebé llegó al hospital los médicos detectaron que tenía un mal estado general, edemas, costras, deshidratación, infecciones cutáneas y fracturas patológicas a nivel de antebrazos. Indicó que recién luego se confirmó que el grave estado de salud de la menor obedeció a una sífilis congénita.

En un primer momento, se interpretó que Yohana le habría transmitido la enfermedad “a sabiendas” a su hija durante el embarazo, presuntamente “mediante un comportamiento despreocupado e irresponsable”.

El 8 de agosto la nena murió por un fallo multiorgánico y shock séptico provocado por la sífilis.

En su defensa, Yohana relató que como a ella le diagnosticaron la enfermedad en el embarazo tuvo la nena por cesárea para que no se contagie, probó haberse tratado y pudo demostrar que en ninguno de los análisis que le hicieron a la beba le dio sífilis.

“No entiendo cómo los médicos no le dieron algo a la bebé por las dudas, pero me decían que no tenía nada; para las ampollas que le salían sólo me dieron una pomadita, no me daban bolilla. Cuando se puso mal me decían que no tenían cama, hasta que la llevé casi muerta. Y me llevaron engañada a la Policía, me dijeron que iba a hablar con el fiscal y me pasaron a la cárcel”, reclamó.

Marcha atrás 

El fiscal deja sentado en su resolución que, si bien la transmisión de una enfermedad contagiosa es delito y en este caso derivaría en un homicidio, al analizar el componente subjetivo, la pericia psicológica y el contexto social de pobreza extrema y vulnerabilidad, se puede concluir, finalmente, que “el error y la ignorancia del hecho excluyen al dolo, porque este implica conocimiento y voluntad”. También valora que Yohana, semanas antes del hecho, había salido por la televisión local a pedir ayuda social, lo que demuestra que “tenía una actitud de responsabilidad en su rol materno”.