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Discapacitados sin familia tendrán su hogar en Río Tercero

Apahud está a punto de lograr su sueño. Será la casa para aquellas personas con capacidades diferentes que no tienen dónde vivir.

26 de septiembre de 2012 a las 12:01 a. m.
Corresponsalía
Discapacitados sin familia tendrán su hogar en Río Tercero
Más contención. Apahud acaba de inaugurar un salón que amplía su sede (LaVoz).

Río Tercero. Tienen discapacidades intelectuales y muchos también físicas. Para ellos, el gran dilema es que cuando crecen se quedan sin familia ni hogar. Sucede en cada ciudad, pero en Río Tercero, desde hace años, están tratando de crearle esa casa que los contenga. Con ese fin nació hace 20 años Apahud (Asociación Patrocinadora de Ayuda a Huérfanos Discapacitados), que ahora está a un paso de lograr transformar en hogar permanente lo que hasta hoy funciona como un centro de día. Para ello espera la autorización y apoyo de la Provincia.Días atrás inauguró una ampliación de sus instalaciones, con un nuevo salón de usos múltiples de 400 metros cuadrados, que levantó gracias a la ayuda solidaria.Aldo Giovana, actual presidente de la comisión, comentó que sólo falta la autorización para que, al fin, empiece a funcionar como la vivienda común para esos discapacitados. Hoy concurren a las actividades diarias 20 personas, de 19 a 72 años. Cinco de ellos ya no tienen hogar ni familia. "Chiche" y compañía. Raúl Medina (45), un personaje que la ciudad conoce como "Chiche", padece retraso mental pero sabe lo que viene: está ansioso por ocupar uno de los ocho dormitorios ya preparados. "Chiche" vive desde hace años en un geriátrico, pagado por el municipio. Durante el día está en Apahud. Con ropa limpia, a punto de almorzar, cuenta allí que le encanta estar con sus amigos en el Bar Avenida. Al igual que varios, "Chiche" no cuenta con alguien que se pueda hacer cargo de él. Mario y Elba son hermanos, de 54 y 50 años: también esperan ese nuevo hogar. José María, de 35, muestra el que será su dormitorio. También es muy posible que Jorge, de 46, tenga aquí su nueva cama.Justamente esta institución nació por Jorge, cuando uno de sus familiares preocupado por quién se haría cargo de él cuando ya no estuvieran sus padres, decidió comprar hace 20 años cinco hectáreas, en las afueras de Río Tercero. Primero fue pensada como una casa para Jorge, pero después las donó para un proyecto que incluyera a otros en similar situación. Así nacía Apahud.De a poco aparecieron aportes anónimos, el municipio que colabora con el transporte de cada día, los socios que abonan una cuota y la organización de eventos van sumando ingresos que permiten mantener a la institución que cuenta con 14 profesionales entre psicólogos, médicos, asistentes sociales, docentes de huerta y otros.Cuando este diario recorrió las instalaciones, se preparaban bolsas con nueces, recogidas de los nogales del predio. Al día siguiente, llevarían productos de la huerta para vender en una feria que se hace en el centro cada 15 días. Otros proyectos están en marcha, como una granja productiva y educativa con ovejas, gallinas y conejos, y una pileta de natación para recreación y rehabilitación."Todos los que vienen acá son carecientes, tratamos de mejorarles la calidad de vida e insertarlos socialmente", apuntó Giovana, quien comentó que una vez que la Provincia autorice el hogar, seguirán apelando a la ayuda oficial más la anónima para sostener este proyecto de contención social.

Cuando no queda nadie

Para los padres de hijos con discapacidad mental, suele ser angustiante imaginar el día en que ya no estén para cuidarlos. Para ocupar ese espacio, en Río Tercero nació Apahud, hace 20 años.