Baja la tensión, pero quedan heridas abiertas en Río Cuarto
Se normaliza el clima social en el barrio sacudido por la agresión a bolivianos. Hay 20 detenidos por los saqueos y el vandalismo.
Río Cuarto. "Mamá, ¿por qué no voy a la escuela?", pregunta Brian, de 7 años, que no había faltado nunca a clases. En el barrio Las Delicias todo parece más calmo, luego de varios días de furia. Pero los padres de Brian dejan entrever que aún sienten miedo. "El lunes vamos a ver", le contestan.
Pese al acuerdo de vecinos, después de tres días de amenazas, robos y discriminación, a las familias de la comunidad boliviana que habitan ese sector les cuesta volver a sus casas y retomar su vida normal.
El brote xenófobo y el vandalismo fueron desatados tras el crimen de Jorge Alexis Rodríguez (28) y declaraciones de su madre, que junto a vecinos marchó “para que se vayan todos los bolivianos del barrio”.
El enfrentamiento de bandas juveniles quedó, otra vez, en el centro de la escena.
Los amigos del joven asesinado a golpes, machetazos y tiros, dieron rienda suelta al vandalismo y la delincuencia. Y tuvo que salir un hermano del fallecido, Juan Fernández, a implorar calma, pedir a los bolivianos que regresen a sus hogares y ofrecerse como garantía de paz para el barrio.
“El día mas feo fue el lunes, las mamás han tenido que tener a los niños escondidos y ellas recibir el palo o las piedras, meterlos debajo de la cama o de colchas y los chicos gritaban ‘nos queman mamá, nos queman’. Nos han tratado como perros, hemos tenido que escapar, si no nos mataban”, resume Carmen, quien volvió a su casa ayer a la mañana “para no perder todo”.
La Policía consideraba ayer “pacificado” al barrio. Se confirmó que, además de los cuatro imputados por el homicidio, fueron detenidas 20 personas de entre 19 y 25 años, de nacionalidad argentina, la mayoría domiciliados en el mismo barrio, por los actos de saqueo y vandalismo. Siete serían imputados de “coacción calificada y daño”.
Ayuda
Este jueves, el cónsul de Bolivia en Córdoba, Oscar Sanjines Vargas, y la representante del Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi), Adriana Domínguez, se hicieron presentes en Río Cuarto para escuchar las inquietudes de los vecinos. La situación de violencia social hizo que hasta llegaran a Río Cuarto periodistas de Bolivia impactados por el tema.
El cónsul Sanjines Vargas analizó las causas del problema: “Es un cúmulo de diferentes cosas. No solamente por la portación de rostro o la discriminación. Son conflictos de convivencia cotidiana, en sitios en los que no se satisfacen las necesidades básicas. Eso hace que cualquier gota rebalse el vaso”, opinó.
Evaluó que desde su asunción como cónsul, en 2007, en Córdoba “la tolerancia hacia los bolivianos mejoró, pero falta mucho por madurar”. Y dijo: “No vamos a tapar el sol con la mano. La situación está latente. Hay que tener cuidado porque la discriminación es muy difícil de enfrentar. Hay que tener mucha responsabilidad en el manejo de los términos. Hay que trabajarlo desde la cuna, en la familia y los colegios”.
Ayer, vecinos iniciaron colectas para ayudar a las familias víctimas de saqueos.
Calles violentas
Un crimen. El sábado, Jorge Rodríguez fue ultimado a tiros y golpes en barrio Las Delicias. El domingo detuvieron a dos bolivianos y dos argentinos, sospechados por el homicidio.
Reacciones. Quemaron la casa de un detenidos. Golpearon a un vecino boliviano y saquearon su vivienda. Su mujer, embarazada, huyó del barrio. El lunes, familiares de la víctima cortaron la calle y marcharon. El pedido es por justicia y para "que se vayan todos los bolivianos del barrio".
Sin freno. En la noche del lunes se desató el caos: hogares de bolivianos fueron apedreados, saqueados, amenazados. Una veintena abandonó sus casas. El hermano del joven asesinado intercedió por la paz, encauzó el diálogo. El martes muchos volvieron, pero dolidos y con miedo.

