Procurar que todos los niños crezcan en familia
Adoptar a un grupo de hermanos requiere una gran flexibilidad, una gran tolerancia a la frustración. Está muy bien conocer las limitaciones de cada uno. No es real que todos puedan todo.
Cuando aparece un grupo de hermanos, en la medida de las posibilidades, desde los equipos técnicos del Poder Judicial de Córdoba se busca un matrimonio o persona que los adopte a todos. Lo más frecuente es que se presenten grupos de dos o tres hermanitos. En estos casos, suele haber algún interesado dispuesto a adoptar a todo el grupo fraterno. Pero cuando nos llegan grupos de cuatro, cinco o más hermanitos no es tan fácil ubicarlos a todos juntos, aunque ha habido experiencias exitosas. Es difícil por la situación económica de los futuros adoptantes, y también es importante evaluar qué deseos y qué posibilidades tienen estas personas de ahijar, por ejemplo, a un niño de 12 años o más, o a un grupo de hermanitos. En estas situaciones, que son excepcionales, buscamos a dos o tres matrimonios que los adopten por separado, pero con la condición de que cumplan con la promesa de encuentros periódicos entre los hermanos biológicos. En esto no hay reglas preestablecidas, cada caso hay que estudiarlo para encontrar la mejor solución para todos. En ocasiones es beneficioso para los propios niños que estén en familias distintas porque puede ocurrir que a los más chiquitos se los atiendan más y la mirada no esté tan puesta en los hermanos mayores. Pero depende del caso, lo que se busca es que el niño sea mirado, protegido y amado individualmente y que ocupe un lugar importante en el núcleo familiar del que forme parte.Adoptar a un grupo de hermanos requiere una gran flexibilidad, una gran tolerancia a la frustración. Está muy bien que los futuros adoptantes sepan sus limitaciones: no es real que todos puedan todo. En este contexto, es importante señalar la necesidad de que todos los niños tengan papá o mamá. Que encuentren un lugar afectivo en un matrimonio o en un adoptante individual, ya que no sólo desde lo biológico se puede ser padre o madre; ser padre o madre es una función. Y debemos procurar que todos los niños tengan esa posibilidad.
*Encargada de los equipos técnicos del Poder Judicial de Córdoba

