Por qué Córdoba se pierde los años dorados
El medio aguinaldo de junio pasado fue el tercero que el municipio de Córdoba pudo pagar sin salir en los diarios. Laura González.
El medio aguinaldo de junio pasado fue el tercero que el municipio de Córdoba pudo pagar sin salir en los diarios. Esto es, sin la asfixia financiera que hasta 2009 la obligó a pedir asistencia a la Provincia o a la Nación. En sueldo y aguinaldo se le fueron casi 140 millones de pesos brutos, de un saque. Hay un dato cierto: las finanzas municipales ya no atraviesan sobresaltos. Como ha sucedido en todos los niveles del Estado, la actividad económica y la inflación aceitaron la recaudación. Cuando Daniel Giacomino asumió, en 2007, manejaba un presupuesto de 955 millones de pesos. Para 2011, calculó recursos por 2.791 millones, casi el triple que cuando llegó al Palacio 6 de Julio. A mayo de 2007, la recaudación propia acumulaba 199,6 millones, mientras que entre enero y mayo de este año lleva ya 619 millones, 210 por ciento más que cuando asumió. La coparticipación creció en igual sintonía. Sin embargo, el deterioro de la ciudad no se logra revertir. Lo disimulan desesperadas y millonarias intervenciones electorales de la Provincia, que arregla plazas, reconstruye veredas, pavimenta calles, diseña parques, construye puentes y hasta hace rotondas para organizar el tránsito. ¿Pero por qué la ciudad no ha logrado trasladar a su gestión esa bonanza que hoy acusan las cuentas locales? Primero , maneja una caja más acotada que la Provincia y no tiene acceso al crédito, como sí le respaldó a ciegas la Legislatura al gobernador Juan Schiaretti, quien tomó deuda en dólares para el grueso de las obras que en estas semanas se inauguran. Segundo , porque para gestionar tiene que mover un aparato de 10.376 empleados, donde cualquier decisión debe primero debatirse y pactarse en términos de horas extras con el gremio de los municipales. Tercero , porque ocho años (contando desde que fue elegido como vice) no le alcanzaron a Giacomino para que desarrolle la cintura ejecutora y el olfato político que requiere administrar una ciudad. Y cuarto , porque tiene tres monstruos que le comen casi todos los recursos. El más grande y ya sabido es la pauta salarial: lleva 626 millones de pesos pagados a junio, que equivalen a ocho edificios como el de la nueva Terminal de Ómnibus. La línea estatal urbana Tamse no se le queda atrás y ya consumió 46 millones de pesos en subsidios en el año. El servicio de recolección de basura, cuyo pago mensual se presupuestó en 23 millones promedio, trepó a 40 millones en junio, cuando hubo que pagar aguinaldo a 1.761 empleados. La cifra es 70 por ciento más alta que la presupuestada, según datos de la Comisión Fiscalizadora. En un solo giro, los 40 millones que absorbió la empresa estatal representan lo que en todo el año se destinará a alumbrado de la ciudad, con la inédita convergencia de Epec, el municipio y hasta la Nación. Todo esto se enlaza en una gran pena ciudadana, porque Córdoba no ha podido potenciarse en los años dorados del crecimiento del país.

