Ordenan detener al jefe del penal de Olmos por la muerte de un preso con epilepsia
El penal se encuentra en Buenos Aires. Detuvieron al jefe, dos subjefes y seis oficiales de esa cárcel, acusados de haber participado en el homicidio de Narciso Gastón Ayala, de 36 años.
La Justicia Penal de La Plata ordenó la detención del exjefe del penal de Olmos y otros ocho penitenciarios sospechados del homicidio de un preso que padecía de epilepsia, quien habría sido torturado, informaron hoy fuentes judiciales.
El juez de Garantías platense Pablo Reale ordenó la captura de nueve efectivos del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), a pedido del fiscal Fernando Cartasegna, acusados del homicidio del detenido Narciso Gastón Ayala, de 36 años, quien estaba preso por robo calificado. Se trata del exjefe del penal, sacado del cargo a raíz del hecho, de dos subjefes y seis oficiales del mismo centro de detención.
Según informó Cartasegna, sólo se efectivizaron hasta hoy las detenciones de dos subjefes, ya que los demás presentaron pedidos de eximición de prisión, que fueron denegados por el juez, sin embargo la derogatoria no está firme ya que fueron apelados. Además, precisó que los nueve imputados están acusados de la muerte de Ayala por "asfixia mecánica, previo a torturarlo".
La víctima esperaba el traslado a la unidad penal psiquiátrica 34 de Melchor Romero, por los ataques de epilepsia que le generaban trastornos psicóticos. De acuerdo con la causa, el pasado 1 de agosto, Ayala volvió a sufrir un ataque de epilepsia y sus compañeros de pabellón lo trasladaron al sector de sanidad cargándolo en una frazada.
Según las primeras declaraciones de los responsables del penal, el preso murió por un golpe que sufrió al caer de la frazada aunque, debido a que el cuerpo presentaba numerosas lesiones, la justicia ordenó realizar la autopsia y buscar testigos del hecho.
Tras la investigación, los penitenciarios fueron acusados de haber trasladado al detenido hasta otro sector del penal donde presuntamente lo sometieron a una feroz golpiza.
Los forenses advirtieron en la autopsia que el hombre murió por asfixia aparentemente por la presión de un brazo a modo de "llave". Según las primeras pesquisas, durante el ataque de epilepsia, Ayala comenzó a dar patadas y habría mordido al entonces jefe del penal.
En tanto, los nueve agentes penitenciarios acusados fueron pasados a disponibilidad apenas ocurrió la muerte del detenido Ayala y se les inició un sumario administrativo interno. Todos los efectivos imputados enfrentan cargos por "imposición de torturas agravada por el resultado de la muerte", delito que prevé la prisión perpetua.

