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No siempre conviene el plan de cuotas más largo

A una determinada cantidad de años, la cuota varía muy poco por más que se extiendan los años para la devolución. Laura Gonzalez.

21 de septiembre de 2011 a las 12:01 a. m.
No siempre conviene el plan de cuotas más largo

Todos suponemos siempre, sin discusión, que mientras más cantidad de cuotas tenga un plan, más conveniente será. Imaginamos que el monto por pagar o por pedir en un préstamo se divide en muchos meses y que, mientras más meses de plazo se otorguen, más baja será la cuota. Esto no siempre es así. La cuota de los créditos hipotecarios varía muy poco entre los 10 y los 20 años de plazo y, en el caso de los bancos que los ofrecen, entre los 20 y los 30 años. Veamos un ejemplo. En el Banco Hipotecario, con un salario de 3.200 pesos, se pueden pedir 55.500 pesos a 10 años o 58.000 a 20. A 120 meses (tasa fija de 17,5 por ciento), la cuota queda en 1.180 pesos, pero si se elige el plan a 240 meses (tasa de 19,25 por ciento) la cuota es de 1.157 pesos, apenas 1,9 por ciento inferior, para un monto final de 2.500 pesos más de préstamo. En el caso de ingresos más altos, sucede lo mismo: con 10 mil pesos se obtienen 172 mil pesos a 10 años, por pagar en cuotas de 3.656 pesos. Si se eligiera la línea de 20 años, el monto que se presta es de 183 mil pesos, para devolver en cuotas de 3.650 pesos. Los 9.000 pesos más que presta el banco no justifican pagar una cuota idéntica durante 10 años más. Qué pasa. Según la consultora C&T, las cuotas se achican 29 por ciento si en lugar de en cinco años se pagan en 10, pero sólo se reducen seis por ciento si en lugar de en 10 años se pagan en 15. Y descienden apenas 3,6 por ciento si pasan de 15 a 20 años. La cuota baja cada vez menos en proporción, por lo que conviene repasar bien los beneficios de endeudarse al mayor plazo ofrecido. El valor de la cuota es clave porque los bancos permiten afectar el 30 o el 35 por ciento de los ingresos. Y, como los ingresos son siempre bajos para inmuebles caros, los interesados piden, sin evaluar otras alternativas, el mayor plazo posible. Un plan largo es siempre más caro. Además, en el sistema francés –el más usado por todos los bancos– se cobran más intereses y estos se pagan primero, por lo que es probable que a la mitad del préstamo aún deba el 75 por ciento del inmueble. Si bien con este sistema usted tiene la ventaja de garantizarse que la cuota es fija todos los meses, en el caso de querer cancelar de manera anticipada habrá gastado su plata en devolver intereses y deberá aún la mayoría del capital.Con los préstamos personales, pasa algo similar. Un crédito de 50 mil pesos en el Banco Santander –suponiendo un ingreso del grupo familiar de 10 mil pesos– se devuelve en cinco años (plazo máximo posible), con una cuota inicial de 2.106 pesos. El mismo préstamo por devolver en cuatro años sube a 2.281 pesos por mes (8,3 por ciento más) y si se devuelve en tres, 2.597 pesos (23 por ciento más que el de cinco años). Aquí, los 450 pesos de diferencia se sienten; pero hay que evaluar también que se alarga 24 meses el plazo de la deuda. Por tanto, conviene siempre mirar ese "punto de indiferencia" y realmente considerar si esos meses adicionales de plazo no encarecen de manera desproporcionada la cuota.En tanto, los planes largos para comprar bienes, que ofrecen las tarjetas (12, 24 y hasta 36 cuotas sin interés) convienen en tanto la cuota de interés sea del cero por ciento. Claro que hay que saber que nunca el costo es cero: el costo financiero total, que incluye seguro y comisión del banco, encarece cinco por ciento promedio anual la deuda.