Ni reposera ni botas de goma
Lo que para algunos es una saludable vocación de reconocer y rectificar errores, a otros les suena como improvisación inicial.
Un paso hacia adelante. Uno de regreso, por la misma senda. ¿Otro al costado? ¿Cómo seguimos? Así de sinuosa parece ser cierta lógica en la toma de decisiones del gobierno de Mauricio Macri. Lo que para algunos es una saludable vocación de reconocer y rectificar errores, a otros les suena como improvisación inicial, que luego la realidad, a fuerza de golpes, obliga a revisar. Como si la máquina oficial funcionara por prueba y error. Pasó ya, en cierto modo, con la avanzada para nombrar dos nuevos jueces en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la eximición del pago de Ganancias con el medio aguinaldo y con la continuidad o no del plan Precios Cuidados, por nombrar sólo algunos casos.Ayer, esa lógica del nuevo poder fue desafiada por la dureza de la realidad. Al mismo tiempo que se conocían las cifras e imágenes de las inundaciones en el Litoral, los medios y las redes sociales mostraban a Macri y familia disfrutando, desde la comodidad de una reposera, un descanso en la paradisíaca Villa la Angostura, en Neuquén. Y completando el álbum, la vicepresidenta, Gabriela Michetti, convocaba a acercar donaciones a la Fundación Suma, que ella misma dirige, apoyada en la certificación de otros funcionarios macristas respecto de que no había "ni un peso" oficial para ayudar, porque el kirchnerismo dejó cajas vacías. Aun si esto último fuera cierto, que muy probablemente sea así, los movimientos previos de las dos máximas autoridades del país frente a la emergencia no exhibieron reflejos. Si en casos como estos no es el Estado el que puede ayudar, ¿quién debería hacerlo?Ahora que Macri volvió sobre sus pasos, cambiando vacaciones por un viaje a Concordia, tampoco se trata de irse al otro extremo. No hace falta, ni ayuda a nadie, una foto sobreactuada del Presidente con botas de goma en el agua. Alcanza con que se muestre interesado en el tema, organizando equipos, delegando tareas y consustanciado con el sufrimiento de miles de argentinos.

