Negre de Alonso: La sociedad rechaza el matrimonio gay
La titular de la comisión de Legislación General del Senado dijo que la ciudadanía reclama "una solución para las parejas" gays, pero se opone al casamiento.
La titular de la comisión de Legislación General del Senado, la peronista disidente Liliana Negre de Alonso, afirmó hoy que si bien "la sociedad reclama una solución para las parejas" del mismo sexo, "rechaza" el matrimonio gay.
Así lo señaló horas antes de que los integrantes del cuerpo que preside intenten aprobar un dictamen de mayoría sobre el tema.
En declaraciones a radio Continental, Negre de Alonso -que se opone al matrimonio gay- indicó que "estamos tratando de unificar un criterio que nos lleve a emitir un dictamen para sacar una legislación de unión civil que pueda contemplar el tema de vivienda, el previsional y el hereditario", entre otras cuestiones.
"La sociedad reclama una solución para las parejas del mismo sexo, pero rechaza redefinir el matrimonio", subrayó.
Votos. El oficialismo en la Cámara alta buscaba por estas horas convencer a dos legisladores kirchneristas que vote en sintonía con el proyecto que habilita el casamiento homosexual, que recibió media sanción en Diputados.
El texto aprobado por la Cámara baja necesita la firma de 8 senadores sobre un total de 15 que integran la comisión de Legislación General, para ser analizado en la sesión prevista para el 14 de julio en el recinto.
Negre de Alonso señaló esta mañana que "el objetivo del Senado es aprobar una ley civil que contemple todos los derechos de los homosexuales. La sociedad en su conjunto reclama una solución para la unión de parejas del mismo sexo, pero rechaza que se redefina el matrimonio homosexual", aseguró.
Un tema "sensible". La senadora del Peronismo Federal admitió que éste es un tema "sensible y complicado" para la sociedad.
La legisladora ratificó su postura en torno a esta cuestión: "Dije desde un primer momento que yo no estaba de acuerdo en redefinir el matrimonio heterosexual, pero que sí creía que teníamos que avanzar en una legislación y a mí me gustaba el Pacto Civil de Solidaridad francés", recordó.
En tal sentido, evaluó que "Francia es el país más progresista del mundo, es líder en la defensa de los derechos humanos, estuvo 11 años trabajando este tema, y eso se ha visto recepcionado en algunos de los proyectos que se han presentado".

