Más vacunas que campeonatos del mundo
Evitan la muerte de 2,5 millones de niños por año, según la Organización Mundial de la Salud.
Hace unos días mi hijo Vicente recibió la vacuna contra el meningococo. Es la 13° vacuna que recibe en sus cortos dos años de vida. A los dos días, comenzó a tener unas líneas de fiebre, el brazo donde recibió la inyección se le puso rojo y tuvo un poco de diarrea.
A pesar del contratiempo, estaba muy tranquilo porque sabía que la no vacunación podía haber traído complicaciones más graves. El meningococo puede provocar enfermedades graves, como la meningitis, que puede terminar en la muerte.
Cada vez que se incluye una nueva vacuna en el calendario gratuito y obligatorio de vacunación, deberíamos celebrarlo tanto como cuando la selección gana un campeonato de fútbol. Y Argentina tiene mucho más vacunas en su calendario (20) que copas del mundo en su vitrina (dos). Somos un ejemplo mundial.
La vacuna es una forma artificial de dar inmunidad el organismo. Este viernes se celebra el Día Internacional de la Inmunología.
Las vacunas son el resultado de varios años de investigación y de desarrollo tecnológico. Tradicionalmente se usaban virus o bacterias muertas (por ejemplo, contra la poliomielitis). Esto provoca la respuesta inmunológica del organismo, pero el microorganismo ya no nos enferma.
Lo mismo ocurre con las vacunas de virus atenuados (la triple viral, contra sarampión, paperas y rubeolas). También hay vacunas que sólo inoculan una proteína o polisacárido en lugar de todo el patógeno. Eso ya es suficiente para generar la respuesta inmunitaria del organismo. Son los casos de las vacunas contra neumococo y meningococo.
En la actualidad se están estudiando vacunas de ADN, es decir, se inyecta el material genético para que el propio organismo genere la vacuna. Serán más seguras, rápidas de producir y de administración más sencilla (apenas un parche en la piel que no requiere cadena de frío).
Lamentablemente no hay vacunas contra la ignorancia que está detrás del movimiento antivacunas. Esta gente parece ignorar las consecuencias y secuelas que dejan las enfermedades que se previenen con estas inmunizaciones porque hace años que no se reportan muchos casos… debido a las campañas de vacunación.
Las vacunas evitan la muerte de 2,5 millones de niños por año, según la Organización Mundial de la Salud.
A pesar de la ignorancia de algunos, la ciencia sigue desarrollando vacunas para que nuestros hijos sigan festejando como si fueran campeonatos del mundo.

