Los Orlietti, una familia de acogimiento por convicción
Un matrimonio de Córdoba y sus hijos viven una enriquecedora experiencia: en apenas 18 meses tuvieron en guarda a cuatro bebés.
La vida de los Orlietti cambió definitivamente hace 18 meses. Gabriela Chera y Luis Orlietti –matrimonio de barrio Jardín Hipódromo, al sur de la ciudad de Córdoba–, sabían qué significaba ser padres (tienen cuatro hijos), pero descubrieron un nuevo y mágico mundo al decidir convertirse en familia de acogimiento, a fines de 2014. En sólo año y medio, transitan la cuarta experiencia consecutiva. Mantienen en guarda a T., un varón nacido el 18 de enero. Antes, tuvieron bajo tutela temporaria a Débora, Luz y A., bebas de corta edad separadas de sus familias de origen por diversos motivos.
FAMILIAS SUSTITUTAS. Hay 140 anotadas en CórdobaPor cosas del destino, Gabriela y Luis conocieron una residencia para niños judicializados en barrio General Bustos. Les dio tristeza que permanecieran allí, lejos de sus familias. Transcurría noviembre de 2014. Alguien les ofreció llevarse un niño a su casa un fin de semana o en las Fiestas Navideñas, pero no los convenció. "Había poca gente para cuidar a tantos niños de 2 a 14 años", recuerda Gabriela, una excatequista que elabora alimentos para vender.Esa vivencia los marcó. El matrimonio se anotó en el programa Familias para Familias, de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia provincial (Senaf), ideado para cobijar por un tiempo a niños alejados de sus grupos de origen. "Ser familia de acogimiento fue una decisión familiar, meditada y hablada con nuestros hijos", dijeron Gabriela y Luis. El programa busca proporcionar a niños en riesgo un ambiente de contención hasta que la Justicia decida sus destinos: revincularlos con sus familias biológicas o darlos en adopción. No se les paga a las familias de acogimiento ni se permite que adopten a los niños que reciben. Gabriela y Luis eligieron cuidar bebés. Antes debieron completar un formulario y superar entrevistas psicológicas. La Senaf los aceptó y el 25 de noviembre les ofreció una beba de 13 días, Débora, internada en la Maternidad provincial, cuya madre era enferma psiquiátrica. "El 1° de diciembre Débora se sumó a la familia y la tuvimos hasta el 10 de febrero de 2015, cuando fue adoptada; sentimos emoción, como si estuviera por nacer alguien propio; preparamos la ropa, el moisés, el cochecito; fue la primera, nos encariñamos", dijo Gabriela.Fascinados por la solidaridad del matrimonio, sus vecinos les obsequiaron cosas para la mantención de la beba, actitud que también tuvieron fieles de la parroquia María de Nazareth, adonde concurre Gabriela."Con los días, sentimos que Débora se convertía en una hija amada más", agregó Gabriela. Ella y Luis se angustiaron al entregarla a sus papás adoptivos, con quienes siguen en contacto. Igual, están felices y Luis fue elegido padrino de la nena, que vive en barrio Observatorio con dos hermanos adoptados."Acoger esta beba fue la mejor decisión de nuestra vida", confiesa Gabriela. "Tener hijos naturales es fuerte, pero con los de acogimiento es más: sin nada tuyo, les das todo", resaltó. Llegan otros bebés En abril de 2015, la Senaf les propuso a los Orlietti hacerse cargo de Luz, beba de 9 días abandonada en barrio Yofre. La buscaron en el hospital Neonatal y la tuvieron cuatro meses y medio. Cuando iban a ponerla en adopción, apareció la mamá biológica, con quien está ahora. Gabriela fue nombrada madrina. La madre biológica ocultó su embarazo y dijo que había encontrado a la beba en la puerta de su casa. Los abuelos de Luz, sin saber que eran su familia, la llevaron al Neonatal. La Justicia la retuvo, pero, tras un ADN a la madre, se conoció su origen. El 22 de agosto, Gabriela y su familia llevaron a la beba al Ministerio de Desarrollo Social y se vieron con los padres biológicos, que viven en barrio General Bustos. "Está todo bien con ellos, nos vemos y nos mandamos fotos y mensajes", dice Chera. "Desprenderse de Luz fue más fácil que con Débora; sabíamos que la cuidaríamos sólo por un tiempo", agregó. En septiembre de 2015, se enteraron del caso de una beba de 45 días, llamada A, que fue separada de su mamá adicta, y el 11 de septiembre la Senaf se las entregó a los Orlietti. Permaneció con ellos hasta el 14 de diciembre. Tenía bajo peso, y problemas para tragar y succionar la mamadera. "Mejoró con los especialistas", se alegra Gabriela. Hoy, A. vive con su madrina, amiga de la mamá biológica. "No tenemos contacto con ella, la mamá no quiere vernos; sufrimos más con esta beba que con las otras", admite Gabriela. Pero los Orlietti están tranquilos porque "la Senaf sigue el caso". Este año llegó a sus vidas otro bebé, T. Estaba internado en el Neonatal y permanece en guarda de los Orlietti desde el 5 de febrero. "Tiene cuatro meses, es un gordo fortachón y simpático, sin problemas para dormir", cuenta Gabriela. La madre biológica quiso darlo en adopción y lo inscribió. Tiene partida de nacimiento. "Lo llevó al hospital, dejó una bolsa con ropa y le dio la teta antes de irse, buscó lo mejor para él", pondera Chera. Muy gratificante Según Gabriela Chera, mientras le "dé el físico" seguirá teniendo niños a través del programa Familias para Familias. La guarda es una hermosa experiencia para los Orlietti. "Te cambia todo, la visión de la vida; aprendés, te sentís útil y dejás de lado otras cosas", destacó. "Aconsejaría a la gente que no tenga un niño una sola vez, sino varias", sugiere Gabriela, quien define a Débora, Luz, A. y T. como sus "nietos".
Información de utilidad
Requisitos. Para inscribirse en el programa Familias para Familias, se debe ser mayor de 18 años; presentar DNI y certificado de buena conducta; cumplir con el perfil de las familias acogedoras, evaluado a través de entrevistas de admisión y psicológicas; y recibir la visita en el domicilio de una trabajadora social.
Más condiciones. Las familias acogedoras no deben estar en etapa de embarazo o amamantamiento, ni haber sufrido pérdidas afectivas recientemente, ni tener problemas de salud graves o incapacitantes. Deben tener disponibilidad de tiempo, actitud flexible, tolerancia a la frustración, capacidad de adaptación y respeto por la diferencia.
Adónde concurrir. En persona, al excomplejo Pizzurno, avenida Maestro López 113, pabellón Eva Perón; por teléfono al (0351) 434-3332;
" e-mail": [email protected]

