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Los moretones son causal de divorcio, según un fallo

La Cámara Civil de Buenos Aires consideró que son indicio de malos tratos. Y confirmó la sentencia que otorgaba la culpa al esposo.

11 de julio de 2012 a las 12:01 a. m.
Agencia DYN
Los moretones son causal de divorcio, según un fallo

Buenos Aires. La Cámara Civil consideró que los moretones que exhibió una mujer en su cuerpo son indicio de malos tratos por parte de su marido y, como tal, constituyen una causal suficiente de divorcio por culpa de él. La sala H de la Cámara consideró que hubo "malos tratos" hacia la mujer y, por ello, resolvió decretar el divorcio por culpa exclusiva del marido.Los jueces Jorge Mayo, Liliana Abreut de Begher y Claudio Kiper revirtieron la forma en que se inició la causa, ya que fue el hombre (cuya identidad, al igual que la de la mujer, se mantiene en reserva) quien impulsó el divorcio por "injurias graves y abandono del hogar" de la cónyuge.Ante la explicación de la mujer sobre las razones del abandono del hogar, en virtud de los malos tratos, el hombre la descalificó y la llamó "mentirosa".Además, explicó que ella, de 60 años, buscó un rédito económico en el matrimonio pues se casó "con un hombre de mayor edad, como era él".Respecto de "los moretones o magullones que denunciaron las testigos", indicó que "podrían ser producto de una enfermedad de la piel que ella padecía", y negó los malos tratos.Sin embargo, el tribunal describió una "relación matrimonial desquiciada", en la que el hombre maltrató a su esposa como consecuencia de sus "picos de frustración que desencadenan violencia física y verbal".Los camaristas dieron por "justificado" el accionar de la mujer al retirarse del hogar, ya que "si bien fue voluntario, se debió a la culpa del actor, quien con su accionar la llevó a que tuviera que abandonar el domicilio conyugal".Los testigos además acreditan "su difícil situación emocional (la de la mujer) provocada por el maltrato conyugal, que la avergonzaba, inclusive frente a sus propios hijos". Los jueces explican que "no sólo me refiero a su carácter irascible –reconocido por el propio actor en las consultas psicológicas– sino hasta las agresiones físicas".Por lo que se "justifica plenamente el 'abandono' del hogar" de la esposa como "una forma de preservar su integridad psicofísica… y no puede decirse que el mismo fue malicioso". Lo que llevó a los camaristas a confirmar la sentencia de primera instancia y decretar el divorcio vincular por culpa del esposo.