Los clubes vislumbran una crisis profunda
Hay incertidumbre en las instituciones de todo tamaño, y desde todas las disciplinas. No saben hasta cuándo estarán inactivas. También desconocen cómo volverán a generar ingresos y cómo harán para pagar deudas.
La pandemia les pegó un golpe directo al bolsillo de los clubes de Córdoba en particular y al deporte en general.
Les tocó a las instituciones que tienen muchos socios y a las que no. A las que cuentan con disciplinas profesionales y a las demás también.
El receso es todo un tema para el “mundo del fútbol”. Porque la baja en la recaudación por cobro de cuotas sociales y la dificultad para conseguir otros ingresos golpearon prematura e inesperadamente a las arcas.
Haber frenado el campeonato, en el caso del ascenso, cuando llevaba apenas seis fechas de reiniciado y después de dos meses de receso de verano, fue un duro golpe. No alcanzaron a acomodarse y estaban otra vez sin actividad, sin venta de entradas y con pocos ingresos genuinos.
En la Superliga, el panorama fue parecido, porque se inició la competencia con las siete fechas que restaban para otorgar un título, y la expectativa de definición pasó a las 11 jornadas de la Copa de la Superliga, pero apenas se jugó una y todo quedó frenado.
Es poco creíble que con 15 días de parate los clubes no puedan cancelar sus deudas o afrontar los gastos de sus presupuestos anuales. Pareciera que los pasivos son “viejos” o que no hubo ingresos por nada a lo largo de todo marzo. Cuando en realidad la actividad lleva medio mes frenada.
El punto es que para adelante será complicado. Porque el futuro es incierto.
En el básquet, Atenas e Instituto se comprometieron, como los demás clubes, en estar al día con sus planteles hasta el 31 de marzo. Luego, en los meses siguientes, a la espera del reinicio de la temporada, las entidades recibirán dinero de los sponsor (TV) desde la Asociación de Clubes.
La idea de los directivos es finalizar la Liga Nacional. En su mayoría, las instituciones se desprendieron de los jugadores extranjeros.
Por otro lado, están aquellos que han visto frenada su competencia, como los equipos del Federal Amateur, que se pararon después de haber estado casi un año esperando para competir y cuando empezaban a transitar “la mejor parte” del torneo: sí se puede decir que están viviendo con lo justo sin que les sobre nada.
La Liga Cordobesa no pudo poner ni primera. Su inactividad es plena y preocupante, porque cuando pueda empezar a jugar, deberá arrancar cambiando el formato del torneo que llevará no menos de 60 días de atraso. Sus campos de juego estarán más descuidados que lo habitual y la parte física de los planteles será todo un tema.
Héctor Campana, presidente de la Agencia Córdoba Deportes, aseguró: “La preocupación es grande por saber cómo será la situación general del deporte y no solamente de los clubes. Pero hoy la atención está puesta sobre la salud de la población. Ahora, cuando todo pase, se harán acciones paliativas para sobreponerse al momento que les toca pasar a las instituciones”.

