Lleva tres años cerrado el museo cordobés que fue récord Guinness
En 1998, fue reconocido por haber sido creado por el coleccionista más joven del mundo. Tras sucesivos robos y actos vandálicos, duda en reabrirlo. El municipio promete apoyo.
Laguna Larga. Emanuel Vottero era un niño cuando, en 1998, fue reconocido como el coleccionista más joven del mundo, y creaba, a los 15 años de edad, su propio museo, según el libro Guinness de récords. El Museo Polifacético Regional de Laguna Larga fue inaugurado en 1995, con más de 14 mil piezas. Pero apenas sobrevivió hasta que, en 2013, Vottero decidió cerrarlo. La sala ha sufrido varios actos de vandalismo y hasta se registraron robos de piezas con valor histórico.El museo fue mudado en 2004 al predio del ferrocarril de este pueblo, ubicado a 57 kilómetros de Córdoba capital. Pero desde hace tres años, cerrado, no puede ser visitado por el público. Después del último hecho de inseguridad, ocurrido el pasado domingo, y en el que sustrajeron, entre otras, piezas de la histórica batalla de Laguna Larga, uniformes militares y un violín, Vottero pensó en cerrarlo definitivamente. Y hasta lo anunció. Luego, el municipio local se comprometió a reforzar la seguridad en la sala y, en conjunto, avisaron que sería reabierta en 2017.Vottero asegura que el lugar está arruinado. "Las paredes y techos tienen mucha humedad; hay que pintarlo, arreglar puertas y ventanas, colocar cámaras de seguridad. Es un trabajo que demandará mucho esfuerzo", dice Emanuel.Por esas condiciones, muchas piezas se han ido deteriorando y el lugar se parece cada vez más a un depósito de objetos sin valor que a un museo que conserva el patrimonio histórico y cultural de una región. Su cierre afecta sobre todo a estudiantes de escuelas de la zona, que frecuentemente visitaban el lugar para descubrir detrás de cada objeto parte de la historia regional. Las visitas eran guiadas por Emanuel, pero desde su ahora prometida reapertura contaría con otros guías.
Pasión por coleccionar
Con 5 años de edad, Emanuel Vottero conservó la que, sin sospechar, sería luego la primera pieza de su museo: una cabeza de iguana que encontró en el dique Los Molinos mientras pescaba con su padre. La colección empezó en la habitación de su casa.
Emanuel cuenta que su interés por recopilar objetos tal vez tenga que ver con su abuelo, que se dedicaba a arreglar radios o máquinas de fotos antiguas. Recuerda que su visita al museo Rocsen, en Nono, lo marcó.
Su habitación empezó a colmarse de cosas, hasta que no hubo más lugar y se mudó a un local que su padre había alquilado para poner un negocio, pero que él ocupó con sus antigüedades. En 2004, la colección se trasladó al predio del ferrocarril. Pasó a tener forma y cartel de museo. Y se siguió enriqueciendo con objetos que remitían al pasado de Córdoba.
Entre las piezas de valor de la colección, figuran las armas utilizadas en la batalla de Laguna Larga entre José María Paz y Facundo Quiroga, en 1830. También hay objetos del pasado colonial, de los primeros inmigrantes y otros diversos.

