Salud. Las 5 enfermedades que se reducen sólo practicando un hábito muy común
Un estudio revela que moverse más podría ser clave para reducir el riesgo de varias enfermedades. Cuáles son y qué actividad hay que hacer.
Un estudio de la Universidad de Fudan en Shanghái confirmó que moverse más puede marcar la diferencia en la salud cerebral y mental.
La investigación encontró que las personas que realizan actividad física moderada a vigorosa tienen entre un 14% y un 40% menos de probabilidades de desarrollar demencia, accidente cerebrovascular (ACV), ansiedad, depresión y trastornos del sueño.
Cuánto ejercicio necesitas para reducir el riesgo
Los investigadores analizaron datos de más de 73.000 personas con una edad promedio de 56 años, quienes utilizaron acelerómetros durante siete días para medir su nivel de actividad física y el tiempo que pasaban sentadas.
El estudio midió el gasto energético en equivalentes metabólicos (MET), concluyendo que actividades como caminar, limpiar o planchar (3 MET) ya aportan beneficios, mientras que ejercicios más intensos, como andar en bicicleta, pueden llegar a 6 MET.
Los participantes que realizaron actividad física moderada a vigorosa presentaron un menor riesgo de desarrollar enfermedades:
- Demencia: 30% menos de probabilidades.
- Trastornos del sueño: 25% menos de probabilidades.
- Accidente cerebrovascular: 20% menos de probabilidades.
- Depresión: 15% menos de probabilidades.
- Ansiedad: 14% menos de probabilidades.
El peligro de estar sentado demasiado tiempo
El estudio también advierte sobre los efectos negativos del sedentarismo. Cuanto más tiempo pasaban las personas sentadas, mayor era su riesgo de desarrollar estas enfermedades, con un aumento que oscilaba entre el 5% y el 54%.
El doctor Jia-Yi Wu, autor principal de la investigación, destacó que estos resultados pueden ayudar a desarrollar estrategias de prevención. “Alentar a las personas a moverse más podría reducir significativamente la carga de estas enfermedades en el futuro”, afirmó.
Pequeños cambios, grandes beneficios
Incorporar más movimiento en la rutina diaria, como caminar más, hacer tareas del hogar o practicar ejercicio moderado, puede marcar la diferencia en la salud a largo plazo. Evitar el sedentarismo y mantenerse activo no sólo mejora el bienestar general, sino que también protege contra enfermedades neurodegenerativas y mentales.

