La eterna intranquilidad del jubilado Eduardo
Eduardo tiene 89 años y vive en una casa de 90 metros cubiertos y 280 de terreno en Alto Verde, construida en 1958 con el “plan Evita”. Laura González.
Eduardo tiene 89 años y vive en una casa de 90 metros cubiertos y 280 de terreno en Alto Verde, construida en 1958 con el "plan Evita". Es jubilado nacional y cobra hoy el equivalente a una jubilación mínima y media, pese a que ocupó cargos jerárquicos desde los 45 años. Hasta 2010 fue beneficiado con la exención de la contribución sobre los inmuebles que cobra el municipio de la ciudad de Córdoba.Por ese entonces, su casa tenía una valuación fiscal de 110.662 pesos y un cedulón anual por 394 pesos, que no pagaba por estar exento. "En 2011 aparece un alevoso impuesto municipal, ideal para un ACV, porque me rechazaron la declaración jurada", se queja. La valuación fiscal pasó a 172.858 y el cedulón subió a 680 pesos, 58 por ciento más. Él tenía ingresos por 1.900 pesos y el municipio admitía un máximo de 1.800 para acceder al beneficio. Se quedó afuera, pese que en Rentas de la Provincia siempre estuvo exento.Eso no fue todo. Este año, el cedulón volvió a subir: de 680 pesos pasó a 1.054, otro 55 por ciento. La valuación fiscal de su inmueble subió a 232.576 pesos, porque Alto Verde es una zona categorizada de la ciudad, aunque su casa tenga medio siglo y esté bastante deteriorada.En dos años, su contribución acumula una suba de 167 por ciento. "Mis ingresos en ese período pasaron de 1.900 a 2.913 pesos, un 55 por ciento, un tercio de eso", dice casi con desesperación. Pero hay más. En 2012, las condiciones del municipio le permiten que su inmueble vuelva a estar comprendido en el régimen de exención, pero no puede tener deuda: por los 680,30 pesos de 2011 hoy le reclaman 997 pesos.Eduardo es de esos ciudadanos que, por esta deuda, no duerme tranquilo. Recorrió varias veces las oficinas municipales, los CPC, oficinas de concejales y legisladores y hasta escribió una carta a La Voz del Interior . Plan de pago. La semana que pasó, la subsecretaría de Ingresos Públicos de la Municipalidad de Córdoba, Mónica Ferla, anunció un plan de pagos especial con reducción de intereses del tres al uno por ciento para deuda vencida al 31 de diciembre pasado y 12 cuotas. "Le vamos a permitir a los jubilados que accedan a la exención del inmobiliario aún teniendo deuda; podrán adherir al pago en cuotas y tener la exención este año", dice. De todos modos, tiene que pagar la contribución 2011. Es que el municipio de la Ciudad de Córdoba ha emprendido, en los últimos cuatro años, una reactualización drástica del valor de los inmuebles, buscando recuperar el atraso que arrastraban desde la salida de la convertibilidad. Se intenta salir de la dependencia (económica y política) que supone atar la mitad de los ingresos propios a un puñado de dos mil contribuyentes.Lo empezó a hacer Daniel Giacomino y lo ratificó Ramón Mestre en diciembre pasado, quien además quitó el 30 por ciento que beneficiaba a quien estaba al día. El ajuste se plasma en los números: en 2008, la contribución sobre inmuebles representaba el 16 por ciento de los ingresos propios del municipio y el 9,3 por ciento de los totales. En el presupuesto 2012, el inmobiliario significa el 40 por ciento de los recursos propios y 28 por ciento de los totales. Aunque, claro, eso implique generar situaciones como las de Eduardo.

