La desigualdad que perpetúa el círculo
La brecha entre los estudiantes de mejor y peor rendimiento se condice con la que hay entre las zonas más ricas y las más pobres de córdoba.
La duda aparece cada vez que hay que difundir estadísticas, de cualquier tipo, que debemos reflejar en nuestras páginas o espacios digitales: ¿qué conviene resaltar de todo ese cúmulo de datos? ¿A qué le damos más importancia? ¿Cómo decidimos el título? ¿Cómo reflejamos equilibrio cuando sí o sí hay información que quedará afuera, por falta de espacio? En la estadística educativa que se puede leer en páginas 3 y 4 ocurre algo similar a otras áreas –salud, género, etcétera– que muestran la gran dificultad de ciertos sectores de la población para acceder a derechos básicos.Antes que nada, vamos por lo positivo: si comparamos con 2010, mejoramos. Ese año repetía 9,6 por ciento de los estudiantes secundarios de Córdoba. En 2015 se quedó de año el 7,6 por ciento. Dos puntos menos que se traducen en miles de chicos. Con la sobreedad ocurrió algo parecido: era 33,1 por ciento en 2010, y 27,8 por ciento cinco años después.Sin embargo, los promedios son sólo eso. Ayudan a mirar la realidad, pero no la desglosan en su justa medida. Por eso el enfoque elegido es el de la gran brecha que existe entre los estudiantes de mejor y de peor rendimiento, que se condice con la brecha entre las zonas más ricas y las más pobres.No es casualidad que un joven del norte cordobés tenga tres veces más chances de repetir de año que uno del sur provincial.Por eso, más allá de la mejora global, lo que se registra es la amplia desventaja que aún existe en ciertas regiones, y sus consecuencias en el sistema educativo.Y confirman parte del diagnóstico sobre la calidad educativa en el país.Siempre se puede interpretar la realidad según los intereses de quien la lee. Pero hay realidades que pegan fuerte.La desigualdad es una característica inherente a la sociedad argentina, que se traduce en todos los niveles. La educación es uno de ellos, con el agravante de que sirve para retroalimentar y perpetuar todo el círculo.

