Temas del día:

La adoptó en un refugio y viajan juntas por Latinoamérica

En la primera odisea por Brasil, la perra Cocó se quebró una patita, y Pamela usó todos sus ahorros para poder curarla. Sociable y de buen carácter, pueden ir juntas a cualquier parte.

14 de marzo de 2018 a las 12:01 a. m.
La adoptó en un refugio y viajan juntas por Latinoamérica
De Gira. "Con la cara te dice todo. Cuando me levanto, me espera en la puerta para que le abra", cuenta Pamela.

“Ella me sana”, escribe Pamela Ydiart en las redes sociales, junto a una foto en la que abraza a Cocó, su fiel compañera. Son inseparables desde que se eligieron en un refugio de Córdoba y comparten la misma pasión: descubrir lugares.

Pamela tiene 29 años y desde que viaja se las ingenia para ir con su mascota a todos lados. Hasta le agregó a su bicicleta un transportín, en el que Cocó “va chocha”, dice. Hace seis meses, comenzaron una segunda aventura por Latinoamérica. “Cuando la adopté, yo estaba pasando por un mal momento. No se me cruza por la cabeza dejarla”, cuenta Pamela desde Montañita (Ecuador).

Una relación especial. Además de compañera, Cocó inspira dibujos.
Una relación especial. Además de compañera, Cocó inspira dibujos.

En general, no tiene problemas para hospedarse con ella. “Es supertranquila y la gente, cuando la ve, se copa bastante”, aclara sobre su caniche color marrón. En su experiencia, descubrió que algunos países son más flexibles y amigables, como en los casos de Bolivia y de Ecuador.

Pamela es artista y con mucho color le dio vida a la pared de una escuela. “Este lugar es causalidad. Enseñando, aprenderás...”, pintó junto a imágenes que aludían a mujeres de diferentes culturas. Su idea es plasmar obras en distintos lugares. Esta segunda aventura se inició en el norte de Argentina, en Bolivia y en Perú, y la idea es continuar por Colombia u otros países del Mercosur.

Mural en una escuela. Durante sus viajes, Pamela contagia su manera de ver el mundo, a través del arte.
Mural en una escuela. Durante sus viajes, Pamela contagia su manera de ver el mundo, a través del arte.

En la primera odisea por Brasil, Cocó se quebró una patita, y Pamela usó todos sus ahorros para poder curarla. Sociable y de buen carácter, sabe que puede ir con ella a cualquier parte. “La gente piensa que estoy loca. Pero cuando la conocen, se dan cuenta de que es un amor”, destaca.