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Inseguridad: entre la disputa y la acción

La controversia reciente entre el Gobierno provincial y la Nación por el envío de gendarmes al municipio de Villa Allende fue sofocada rápidamente para evitar una fricción entre el gobernador Schiaretti y el presidente Macri, en su última visita a Córdoba. 

07 de junio de 2016 a las 12:01 a. m.
Inseguridad: entre la disputa y la acción

Es como una regla no escrita. Nunca la van a admitir. Los gobernantes en la Argentina ansían mantener bien lejos de su agenda política las cuestiones vinculadas con la inseguridad ciudadana. Piensan que califica entre los problemas políticos en los que los aciertos se computan como una obligación tardíamente cumplida y los errores se pagan con muy alto costo en la consideración pública.Si, además, el problema viene atado al avance del tráfico ilegal de estupefacientes, esa combinación es más urticante aún. Por eso, la controversia reciente entre el Gobierno provincial y la Nación por el envío de gendarmes al municipio de Villa Allende fue sofocada rápidamente para evitar una fricción entre el gobernador Schiaretti y el presidente Macri, en su última visita a Córdoba. Pero el método para aquietar las aguas fue escalar el compromiso de envío de fuerzas federales hasta hacerlo extensible al territorio más amplio de las Sierras Chicas, y también políticamente más diverso que la Municipalidad administrada por el PRO. Aquietada esa discusión, restaba comprobar de qué modo ese compromiso fue asumido. Es lo que abordamos en nuestro informe de hoy, en Primer Plano. La presión social por acciones concretas contra el narcotráfico aumentó con el apoyo de la Iglesia a la parroquia de barrio Müller, en la Capital. Y los sensores en el Centro Cívico encendieron alertas cuando trascendió la posibilidad de que la Nación desembarcara en ese punto neurálgico del combate al narcotráfico. Con la experiencia reciente del intendente de Villa Allende haciendo hoyo en uno con un pedido de gendarmes directamente a la Casa Rosada, esta vez el Gobierno provincial optó por curarse en salud. Le recordó al Gobierno nacional el mapa de los compromisos asumidos y la competencia federal originaria para todos los procesos de investigación por tráfico de drogas que excedan el menudeo. En los orígenes de la institucionalidad federal, correspondía a los gobiernos de las provincias garantizar la seguridad en su territorio, sin recurso extraordinario a las fuerzas federales. Los tiempos han cambiado, para peor. Si Nación y provincias no actúan juntos, el avance del narcotráfico, como un cáncer voraz, hará metástasis con los dos.