Indignación por bebé amordazado y atado a la sillita en un jardín de Chubut
La dueña del local echó a todo el personal y cerró el lugar. Dijo que fue amenazada. El Gobierno de esa provincia reclamó sanciones para los responsables.
El ministro de Gobierno de Chubut, Javier Touriñán, manifestó hoy su "indignación" por el caso de un bebé que fue amordazado en una guardería de Comodoro Rivadavia y reclamó "que haya sanciones" para los responsables.
"Desde el Gobierno Provincial vamos a trabajar junto con el municipio y con todos los municipios de Chubut, para que estas cosas no vuelvan a suceder", advirtió el funcionario. El ministro indicó que "estos hechos nos producen la más profunda indignación, y no lo digo como funcionario, sino desde lo humano".
"Es necesario que los responsables de esta total aberración tengan la sanción que corresponde", añadió Touriñán.
Asimismo, señaló que "esto es algo que no podemos tolerar y los que tenemos responsabilidades públicas debemos asumir la tarea de asegurarnos de que estos hechos no se repitan".
El caso. Un bebé de nueve meses fue amordazado y atado a una sillita de comer en un jardín maternal de la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia, tras lo cual la dueña de la institución despidió a "todo el personal", cerró el lugar y denunció que recibió "amenazas de muerte", al igual que la docente que tomó la foto que reveló el caso.
La propietaria del jardín maternal, Johana Paz, denunció hoy el hecho ante la prensa nacional, luego de haberlo efectuado ante la Justicia, en la que se abrieron "causas penales" contra tres mujeres que se desempeñaban como empleadas auxiliares en la institución, llamada "Hormiguita Viajera", situada en Cosme Lavalle 2646, del barrio Pueyrredón.
Cierre. El jardín maternal fue cerrado hoy y "todo el personal" despedido por la dueña de la guardería, mientras la propietaria y una docente denunciaron haber recibido "amenazas".
Los padres de los niños que asistían al lugar se movilizaron hoy en esta ciudad para pedir explicaciones sobre el maltrato al bebé, que se conoció tras la publicación de la foto con la mordaza por Internet.
Victoria Gauna, la maestra de música del jardín La Hormiguita Viajera que tomó las fotos, reveló que no se trataba de un hecho aislado, como dijeron las autoridades, y afirmó que "había visto algunas veces tirarles de los pelos a los chicos, sentarlos y dejarlos horas llorando".
La imagen del bebé amordazado y atado a una sillita de comer en la guardería del barrio Pueyrredón fue difundida el sábado por el sitio de "Denuncias Comodoro" en Facebook, tras lo cual la dueña del establecimiento, Johana Paz, dijo que había presentado "causas penales" contra tres empleadas auxiliares.
"Un chiste". Paz aseguró a la prensa local que cuando consultó sobre el episodio a la encargada del lugar, Diana Jones, la mujer le "dijo que fue sólo una vez y que era un chiste". "No me pareció un chiste para nadie. Por eso, yo hice la denuncia en la comisaría tercera contra mis tres empleadas, ya que ninguna quiso decirme quién es la responsable. Dejo esto en manos de la Justicia", completó.
Hoy, en diálogo con el canal Todo Noticias (TN), dijo que "el jardín maternal está cerrado, despedimos a todo el personal y vamos a ver qué nos recomienda nuestro abogado".
"Están todos despedidos y las tres auxiliares, con causas penales", añadió en alusión a la investigación por "maltrato infantil" contra las mujeres.
Amenazas. Paz sostuvo que "la profesora (Gauna) me dijo que la amenazaron de muerte para que no abriera la boca, al igual que luego hicieron conmigo".
"Estoy amenazada y no puedo salir de mi casa. Me dicen que me van a prender fuego el auto y que van a matar a mi hijo, a través de llamadas anónimas emitidas desde números telefónicos desconocidos", denunció la dueña del jardín maternal.
En tanto, Gauna confirmó haber sido "amenazada por la encargada" del jardín cuando ésta se enteró de que la joven se había comunicado con Paz para reportarle el incidente.
"Me dijo que tiene amigos que por 300 pesos pueden romper un par de vidrios o hacer lo que ella quiera. Me asusté porque tengo un bebé de un año y no quiero que le pase nada. Hice mal en no venir a la Policía en ese momento", añadió.
Además, en diálogo con radio Del Mar afirmó que "había visto algunas veces tirarles de los pelos a los chicos, sentarlos y dejarlos horas llorando eternamente".
Respecto del caso del bebé, dijo que lo vio "llorando y gritando" y "estaba mirando para el patio con su sillita y con una cinta pegada. En el momento se me ocurrió sacarle una fotografía".
"Creo que tendría que haber actuado de otra forma y haber llamado a la policía en el momento", añadió.
Indignación. Los padres de los niños de la guardería se reunieron hoy frente al jardín y señalaron que "pedimos una reunión con las autoridades para que nos den explicaciones".
Una de las madres señaló que muchos padres "no averiguamos sobre las habilitaciones porque uno supone que tienen todo en regla".

