Hace 100 años: Inmoralidad del presidente de La Nación
10 de enero de 1919.
Una vez más, las desprolijidades del Poder Ejecutivo de la Nación, que para mengua del mismo poder representa el señor Hipólito Yrigoyen, robustecen las apreciaciones que con motivo de su ostensible ineptitud como gobernante y pervertidor político, hemos hecho, especificando las razones que en cada caso han fundamentado nuestro criterio. El señor Yrigoyen, que prometiera enfáticamente ser un gran gobernante, ha demostrado únicamente durante el tiempo que lleva detentando el poder que inviste, ser un mediocre ciudadano falto de toda capacidad para desempeñar el cargo que la mayoría del pueblo le confió, para hacer obra de administración eficaz y política sana. Todos sus actos que se han sucedido en el orden político como económico, han sido pruebas de sus fallas.

