Evacúan la sede Córdoba del Conicet por grietas
Los trabajadores aseguran que la casa fue comprada hace dos años y medio y siempre tuvo problemas de infraestructura, pero los inconvenientes se fueron agravando por falta de mantenimiento.
Una metáfora de lo que está ocurriendo con la ciencia en el país es el edificio del Centro Científico Tecnológico Córdoba de Conicet (CCT Córdoba).
Por dentro, se llueven las paredes. Una grieta atraviesa todo el frente de las oficinas ubicadas en Buenos Aires al 1418. Por seguridad, lo están evacuando. Parte de los trabajadores se mudaron al Instituto Centro de Investigaciones y Estudios sobre Cultura y Sociedad. El resto se mudará a la Incubadora de Empresas de la Universidad Nacional de Córdoba.
“Hay que esperar que se asiente para luego ver cómo se puede arreglar”, comenta Edgardo Baldo, director del CCT Córdoba.
Y aclara que no tiene que ver con la falta de fondos, aunque sí reconoce que será difícil conseguir dinero para las reparaciones. “Es una situación complicada en el marco actual de crisis”, dice.
Los trabajadores aseguran que la casa fue comprada hace 2,5 años y siempre tuvo problemas de infraestructura, pero los inconvenientes se fueron agravando por falta de mantenimiento.
“En algunas habitaciones, las paredes se llueven y el lugar siempre fue chico para el personal que somos”, comenta una empleada que prefiere no dar su nombre.
El personal entiende que se debería haber tomado una resolución más drástica como suspender las actividades. De esta forma, quizá se hubiesen acelerado los tiempo para resolver el problema.
La situación de los empleados administrativos que trabajan en este edificio (y en el resto de los institutos) también es precaria. De los 49 empleados administrativos que el Conicet tiene en Córdoba, 46 son contratos anuales (los llamados “artículo 9”), pero muchos de ellos tienen más de 10 años de antigüedad.
“Esta modalidad de contratación implica una inestabilidad laboral que habilita la desvinculación sin motivo, sin preaviso ni indemnización”, asegura un comunicado de los trabajadores.
El sueldo más bajo de un empleado administrativo es de 16 mil pesos. Más del 80 por ciento cobra salarios por debajo de la línea de la pobreza.
Deben lidiar con los problemas administrativos y contables de 3.500 personas.
“La planta de trabajadores se está reduciendo porque muchos están renunciando debido al salario escaso y a la precariedad laboral. No ingresa más personal, pero aumenta la cantidad de institutos. En 2012 eran siete; ahora son casi 50”, apuntan.

