Está en riesgo la única sala que queda en San Francisco
La última sala cinematográfica que sobrevive en la ciudad de San Francisco corre riesgo de desaparecer.
La última sala cinematográfica que sobrevive en la ciudad de San Francisco corre riesgo de desaparecer.
La tercera ciudad del interior cordobés y sus 63 mil habitantes se quedarían sin cine: la única sala que sobrevive corre el riesgo de desaparecer, como explican sus dueños.
Los hermanos Juan, Alberto y Arturo Fornero, propietarios del Cine Radar, aseguran que desde hace tiempo el negocio no es rentable y que derivan ingresos de otras actividades para mantenerlo.
Tres generaciones de esta familia se han dedicado al cine. En 1926, Juan Fornero fundó en esta ciudad el Universal.
Su hijo Arturo, en distintas épocas, alquiló además los cines Colón y Sarmiento. Hoy, los nietos de Juan sostienen el Radar, inaugurado en 1965, con dos salas para 500 y 200 espectadores.
“En lo económico es casi imposible mantenerlo abierto. Lo estamos soportando en honor al amor que le pusieron nuestro padre y abuelo. Es un compromiso con la tradición familiar y con la ciudad”, señala Arturo.
El hombre asegura que ninguno de sus hijos ni sobrinos ya estaría dispuesto a continuar con el emprendimiento. De esta manera, el cine tradicional estaría dejando una enorme ausencia en esta ciudad.
Para los Fornero, las salas sólo parecen funcionar como negocio “en las grandes urbes y dentro de un centro comercial o shopping”.

