En Río Cuarto se hizo, ¿por qué no en Córdoba?
La elección directa tiene sus ventajas y desventajas. Pero en la Universidad Nacional de Río Cuarto aseguran que jamás volverían al sistema anterior, como el que hoy tiene la Casa de Trejo.
El profesor Salvador Treber supo utilizar hace algunos años la metáfora del "gallinero redondo" para definir al medio universitario. Con cierto eufemismo, y tomando la cita de un colega investigador, decía que esto era así porque las autoridades universitarias ocupaban cargos por un tiempo determinado y después volvían al llano, a revistar como uno más del cuerpo docente."Por ello, nadie que no estuviera próximo a finalizar su ciclo se animaba a hacer grandes cambios. O sea, tenía especial cuidado de no 'cacarear' porque en poco tiempo dejaba de ser 'gallo' para volver al modesto rol de simple pollo...", reflexionaba el economista.Algo de esto tiene que estar pasando en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). O, al menos, al compromiso verbal del rector Francisco Tamarit le está quedando poco aliento. El titular de la Casa de Trejo sabe que tiene muy poco margen para cumplir con su promesa de cambiar el sistema de elección de las máximas autoridades de la UNC.La última Asamblea Universitaria que lo ungió rector lo convenció de que había que avanzar hacia un sistema político más transparente y con menos "rosca".En la última elección de rector de la UNC, se habló más de los candidatos que de las propuestas, y de la injerencia en el proceso electoral de los gobiernos nacional y provincial. Directa Hoy, cerca de la medianoche, se conocerá quién conducirá a la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) en los próximos tres años. En esta puja, están el actual rector Marcelo Ruiz y Roberto Rovere, un docente de Veterinaria.En esta universidad, hace 21 años que existe la elección directa de todos los representantes políticos.Quienes miran de cerca el fenómeno electoral en la UNRC dicen que el sistema tiene sus ventajas y desventajas. Pero jamás, aseguran, volverían al sistema anterior, como el que hoy tiene la UNC. Más allá de esa definición, el concepto de participación ciudadana que trasunta de la elección directa es lo que se rescata. Para quienes defienden este sistema, lo que hace la elección directa es involucrar a la sociedad en la discusión de la universidad que quiere y necesita. Algo así como la profundización de las políticas de extensión universitaria.Algunos temen al avance de los aparatos políticos en un esquema como el de Río Cuarto. La cuestión es, si somos críticos de estas injerencias, qué sucede cuando la decisión pasa por un puñado de asambleístas.

