En riña con la gramática
Hace 100 años. 29 de septiembre de 1917.
Lenguaje familiar. Al lado de la autoridad de la gramática que enseña las reglas del bien decir hay otra autoridad misteriosa, impersonal y anónima que impone formas de lenguaje breves, pintorescas, expresivas: eufemismos graciosos, imágenes vividas.
Este lenguaje incorrecto, producto de una lógica instintiva, de originalidades, de imaginaciones fecundas, de energías decisivas, es tolerado por tácito acuerdo de ignorantes y académicos. Son acaso las mujeres, los niños y el pueblo esos eternos sujetos de la disciplina y eternos rebeldes, los que han ido creando un lenguaje propio, reñido con la gramática. ¿Pobrezas de medio de expresión? ¿Deficiente percepción del equilibrio y proporción de las ideas objetivas? ¿Simple deseo de “causar efecto” en el auditorio?

