El sueño de una escuela de titiriteros
En 2003, abrió La Casa del Títere. “Fue la concreción de un sueño y el paso hacia otro mayor: una escuela de titiriteros”.
11 de diciembre de 2013 a las 12:01 a. m.
En 2003, abrió La Casa del Títere. "Fue la concreción de un sueño y el paso hacia otro mayor: una escuela de titiriteros". Graciela Molina se entusiasma. El año pasado abrió un espacio similar al de La Rioja y Urquiza en Jiménez de Lorca esquina Gavier. –¿Qué representan los títeres en su vida? –Mis muñecos son la vía de comunicación a través de la cual puedo manifestar lo que pienso, lo que siento, lo que sueño... Son mi manera de ser feliz y quienes me permiten relacionarme con lo más íntimo del alma. Pepito, el gato, comienza a ronronear junto a la puerta de una de las salas, donde mandan la Hormiga Totona y el Ratón Pepe. Avisa que es hora de abrir para recibir a los chicos que compartirán la merienda.

