El Papa pidió más participación de la mujer en la Iglesia
Francisco sostuvo que “la Iglesia es mujer, no es el Iglesia”. También remarcó que hay muchas formas de esclavitud vigentes. Aconsejó a los matrimonios “hacer las paces”.
El papa Francisco abogó por una mayor participación de la mujer en la vida eclesiástica al recordar que "la Iglesia es mujer, no es el Iglesia", al participar de un encuentro sobre la cultura femenina en el Vaticano, informó ayer el sitio de noticias oficial de la Santa Sede. El pontífice pidió una mayor presencia de la mujer en la vida de la Iglesia, en el mundo laboral y en la familia, al cerrar unas jornadas organizadas por el Consejo Pontificio de la Cultura que se desarrollaron del 4 al 7 de febrero bajo el título "Culturas femeninas: entre igualdad y diferencia"."El tema elegido me llega al corazón ya que en diversas ocasiones he tenido la ocasión de tocarlo y de invitar a profundizarlo. Se trata de estudiar criterios y nuevas modalidades con el fin que las mujeres no se sientan invitadas, sino plenamente participes de los varios ámbitos de la vida social y eclesial", manifestó el papa. "La Iglesia es mujer, es la Iglesia, no el Iglesia. Esto es un reto que no se pospone más", añadió.Jorge Bergoglio precisó que su mensaje está dirigido a "los pastores de la comunidad cristiana, pero también a los laicos que participan en la cultura, en la educación, en la economía, en la política, en el mundo laboral, en las familias o en las instituciones religiosas".Expresó que "desde hace algún tiempo se está dejando atrás el modelo de subordinación al hombre" aunque subrayó que todavía existen "muchas formas de esclavitud, de mercantilización, y de mutilación de los cuerpos de las mujeres" en el mundo.En este sentido, Francisco hizo un llamamiento general en el que pidió compromiso para "derrotar esta forma de degradación que reduce a las mujeres a un mero objeto de venta en diversos mercados".El Papa concluyó su intervención destacando el papel "insustituible" de la mujer en la familia y abogó porque se potencie "su presencia eficaz en los ámbitos de la esfera pública".
Reconciliación
El Papa también pidió ayer a los matrimonios y parejas que estén enfadados que no acaben el día “sin hacer las paces”.
Asimismo, el pontífice acudió ayer a la parroquia de San Michele Arcángelo, en un barrio periférico del norte de Roma (Italia), donde conversó con enfermos y personas sin hogar, pero también con niños y jóvenes que dan clases de catequesis.
Según informó Radio Vaticana, a su llegada le esperaban cientos de personas que se habían acercado para verle y recibir su bendición.
Allí, visitó a enfermos y conversó con personas sin hogar que reciben diariamente la asistencia de la Comunidad de San Egidio, un movimiento laico comprometido con la evangelización y la caridad.
Además, intercambió impresiones con niños y jóvenes católicos que reciben clases de catequesis, con los que se tomó algunas fotos y a los que dio algunos consejos.
Además, intercambió impresiones con niños y jóvenes que reciben clases de catequesis, con los que se tomó algunas fotos y a los que dio algunos consejos, por ejemplo sobre el odio y el amor.
Asimismo, dio algunas recomendaciones a los padres de estos niños a los que pidió que nunca terminen “el día sin hacer las paces”.
“En un matrimonio es una cosa fea el rencor. Nunca terminéis el día sin hacer las paces, al menos con un gesto”, dijo.
Antes de llegar a la parroquia, el pontífice visitó por sorpresa un poblado gitano que se ubica a 300 metros de la iglesia.

